Daniel Jiménez. 13 agosto

El costarricense Daniel Vargas quiere romper la costumbre de que los ticos vayan al fútbol de Estados Unidos y más bien que sean futbolistas de pese país los que vengan a Costa Rica.

Vargas fue el puente del sorpresivo fichaje del Deportivo Saprissa, el del nigeriano-estadounidense de 18 años, Emmanuel Iwe.

Daniel Vargas hizo ligas menores en Saprissa y ahora tiene una academia en Estados Unidos. Foto: Cortesía
Daniel Vargas hizo ligas menores en Saprissa y ahora tiene una academia en Estados Unidos. Foto: Cortesía

Vargas hizo ligas menores en el Saprissa y a sus 33 años radica en Minnesota. Su proyecto se centra en jugadores jóvenes y los entrena para el alto rendimiento.

Hay prospectos que militan en universidades estadounidenses y otros que en “vacaciones de verano” aprovechan para intensificar y pulir sus cualidades en el campo.

“Aquí trabajamos todo con un grupo de entrenadores. La coordinación, velocidad, fuerza, intensidad, técnica, entre otras características. Una de las cosas es que nosotros grabamos las prácticas, vemos sus cosas por mejorar y grabamos los partidos también”, contó Vargas, quien tiene la academia Pura Vida Élite en Estados Unidos.

En el caso específico de Emmanuel Iwe, pasó del proyecto Joy of the people al Monstruo y ahora tendrá un contrato profesional para demostrar sus condiciones. El futbolista estará en el alto rendimiento, pero si cumple las expectativas podría llegar a jugar en el primer equipo. Eso sí, Vargas fue el puente para que el jugador llegara a la S.

Iwe es el primero, pero el plan es importar a jóvenes de su academia a otros clubes de Costa Rica, pues en criterio de Vargas en el fútbol tico estos jóvenes tienen más oportunidades de crecimiento, contrario a lo que hacen muchos ticos de irse a Estados Unidos.

Volante Emmanuel Iwe estampó su firma con el Monstruo este lunes. Foto: Emmanuel Iwe en Twitter
Volante Emmanuel Iwe estampó su firma con el Monstruo este lunes. Foto: Emmanuel Iwe en Twitter

“La idea es traer muchachos de allá para acá, que tengan oportunidad y también darles ese auge que necesitan, no es normal que un muchacho de aquí vaya a Costa Rica. El objetivo es proyectarlo y que otro agente pueda verlos y que den otro salto en su carrera deportiva”, acotó.

En su opinión, los jóvenes o talentos que no son profesionales pueden encontrar en Costa Rica más pasión por el fútbol y una mayor exposición por los clubes nacionales y por el tipo de mercado del balompié costarricense.

“Yo lo veo desde el punto de vista de que Costa Rica es un país de fútbol, cuando vivís afuera te das cuenta que este país tiene baloncesto, béisbol, fútbol americano y cuando vas a Costa Rica respira fútbol. Se ve valorizado el fútbol juvenil”, acotó.

Vargas esperaría colocar unos 20 jugadores próximamente en el fútbol costarricense, y por los campos de extranjeros deberá ampliar su gama de equipos.