Cristian Brenes. 5 marzo

En Cartaginés ya no se habla de crisis financiera. Atrás quedaron las penurias que impedían pagar salarios, las angustias por el remate del estadio Fello Meza y los incumplimientos con la seguridad social del país. Sin embargo, el calvario no termina: ahora llueven los cobros por deudas desconocidas.

Al menos 20 casos sorprendieron a los encargados de la sociedad 1906 Cartaginés S. A., quienes afirman que estas situaciones millonarias no estaban reflejadas en el análisis efectuado, previo a comprar el 90% de las acciones del club, tres meses atrás.

El número de reclamos incrementa semana a semana y van desde incumplimientos de arreglos de pago con instituciones públicas, hasta liquidaciones de jugadores y demandas de acreedores. A todos ellos no se les honró lo acordado y con el pasar del tiempo las sumas se duplicaron o triplicaron por intereses y gastos de abogados.

Por ejemplo: un cobro del Ministerio de Hacienda, por los periodos 2001, 2002 y 2003, pasó de ¢17 millones a ¢128 millones, ante la falta en la cancelación. Este pasivo era de carácter urgente y tuvo que cubrirse de inmediato. Mientras que al futbolista Fabrizio Ronchetti le correspondían ¢6 millones al salir del club, mismos que no se le entregaron y actualmente la cifra es de ¢11 millones.

En lo deportivo Cartaginés no está donde pretenden sus nuevos duelos. El equipo es sexto en el Torneo de Clausura 2019, cinco puntos por abajo del cuarto lugar (San Carlos). Fotografía: Rafael Pacheco
En lo deportivo Cartaginés no está donde pretenden sus nuevos duelos. El equipo es sexto en el Torneo de Clausura 2019, cinco puntos por abajo del cuarto lugar (San Carlos). Fotografía: Rafael Pacheco

Una situación similar se dio con Rodrigo Garita, a quien le adeudaban poco más de ¢1 millón y ahora la exigencia subió a los ¢9 millones, según Leonardo Vargas, vicepresidente de los blanquiazules.

“Se debía $ 4,2 millones (¢2.583 millones), pero al empezar a trabajar nos dimos cuenta de otras deudas. Con el pasar del tiempo, y al no darles seguimiento, estos montos se transformaron. Hemos gastado mucho dinero en ese tipo de cosas, que no nos ha permitido darle al club el impulso que queremos… Fácilmente andamos por los ¢200 millones en pagos inesperados y hay otros que se van a alargar en el tiempo, como el de Hacienda, que se cancelaron ¢35 millones de golpe y hay que asumir el resto”, destacó Vargas.

Incluso, hay casos que a su parecer no golpean, pero causan mucho asombro, como el que les llegó este lunes, cuando les entregaron una factura de hace un año por ¢280.000, por una arena que adquirió y en apariencia no se pagó.

El dirigente recalcó que el dinero no les sobra ni a él ni a su socio, el presidente Adrián Jiménez. Además, contrario a lo que se piensa, el club no genera lo necesario para subsistir por sí solo, por lo que deben poner de su bolsillo el 80% del presupuesto mensual.

Pese a esto, manifestó que están firmes con las promesas que realizaron y por lo mismo el plantel está al día desde que tomaron las riendas. De igual forma, no han fallado en los acuerdos que firmaron con las diferentes instituciones.

Eso sí, la situación que atraviesan hace que aún no ejecuten el proyecto que pretendían, con fichajes de más peso, más inyección de capital en la liga menor, mejoras en la infraestructura y un equipo protagonista. Vargas pide paciencia a los aficionados.

“Los planes, el proyecto que hicimos a nivel administrativo, financiero y deportivo está ahí y lo vamos a realizar. Lo que pasa es que necesitamos más tiempo del que pensábamos, pero igual hacemos esfuerzos para ver cómo se encuentra ayuda y se aligera el proyecto. Pensábamos formar un equipo diferente a mitad de año y armarlo, pero vamos a ver para qué nos alcanza”, agregó el vicepresidente.

En lo deportivo, Cartaginés es sexto en el Clausura 2019, resultado que tampoco es el esperado. La dirigencia pretende que la estabilidad que dan en lo económico se refleje en la tabla y el equipo clasifique, tras ocho torneos sin hacerlo.

Patrocinadores no responden

Otro de los problemas que afrontan los nuevos dueños del Cartaginés es que los patrocinadores no responden y se les complica cerrar acuerdos, ya que en el comercio está la percepción de que los brumosos no necesitan dinero, así lo evalúa la directiva.

Los blanquiazules afirman que recibieron muchas respuestas negativas, al pensar que el grupo puede solventar todo. No obstante, esto no es así y de igual forma requieren ingresos frescos. De momento cubren el 80% de lo necesario con dinero propio.

“La gente nos dice que se han ido por esto (no se necesita dinero). Nos señalan que a Cartaginés ya no le hace falta; sin embargo, esto es de esta manera. Asumimos al club con la idea de rescatarlo de donde estaba, pero tenemos que seguir adelante en el día a día. Ha sido muy complicado, porque el equipo no genera ni el 20% de lo que se necesita mes a mes”, destacó el vicepresidente Leonardo Vargas.

Vargas agregó que buscan alternativas y tocan puertas. El dirigente considera que al limpiarle la imagen al equipo y estar al día con todas las obligaciones se puede generar un mejor ambiente y así atraer socios comerciales.

Por ahora se mantienen con los aportes que realizan y pretenden acercar a más personas dentro y fuera de la provincia, tal y como sucede con el grupo de apoyo que da la alimentación en la semana a los futbolistas. Esta comisión sigue funcionando y es un soporte en este campo.

Leonardo Vargas, vicepresidente de Cartaginés: ‘Cartaginés hasta ahora no ha sido una inversión, es un gasto’

¿Cuánto han pagado hasta el momento en deudas?

Hemos pagado entre ¢250 millones y ¢300 millones, pero también nos hemos tenido que hacer cargo del día a día del club, que era algo que no contemplábamos. No pensaba que era tanto, pese a que sabíamos que los ingresos de Teletica estaban comprometidos y no podíamos contar con ellos. Prácticamente que hemos tenido que solventar el 80% de lo que necesita el club mes a mes.

”Todo lo demás se ha ido normalizando, pero uno se asusta un poco porque esperaba hacer otras cosas. Para el otro torneo queríamos hacer varias cosas y no alcanzar eso y saber que la afición no lo va a exigir, es lo que me preocupa. Queríamos darle un impulso diferente al Cartaginés y no poderlo hacerlo nos causa problemas en la motivación y en el diario quehacer”.

¿Estos problemas los frenan en el proyecto que pretendían desarrollar?

Sí, pero la afición no ve esto. En realidad nadie se pone a ver estos esfuerzos que se están haciendo.

¿La mayoría de deudas no las conocían?

Una gran parte de estas deudas no teníamos la certeza de que estuvieran, pero de las que teníamos conocimiento se multiplicaron.

Señalaron que les ha costado encontrar patrocinadores porque se piensa que tienen plata de sobra, ¿es así?

La gente nos dice que se han ido por esto. Nos señalan que a Cartaginés ya no le hace falta. Sin embargo, esto no es así. Asumimos al club con la idea de rescatarlo de donde estaba, pero tenemos que seguir adelante en el día a día. Ha sido muy complicado, porque el equipo no genera ni el 20% de lo que se necesita mes a mes.

”Estamos buscando alternativas y viendo las posibilidades reales, porque tampoco puedo vender todas mis cosas y meterlas en el club. Cartaginés hasta ahora no ha sido una inversión, es un gasto. No es que uno esté invirtiendo en ligas menores o que esté haciendo lo que pensaba que iba a hacer, porque hemos tenido que volver atrás y buscar levantarse”.

¿Sigue con la idea de mantenerse en el club y continuar con lo que hace?

Sí. Ya sería como que no pueda, pero antes de tomar una decisión así pasarán muchas cosas y trataré de hacer mucho. Yo me metí solito en esto, nadie me metió y tampoco es que me fueron a buscar, fui yo. En mis cosas me han ido bien y he salido de muchos problemas.

”Lo importante es que la gente conozca esto y que nos den un poco de tiempo. Yo sigo adelante con el proyecto y si me tuviera que hacer al lado, le dejaré alguna alternativa sólida a Cartaginés, si es del caso buscaré apoyo. Por lo que hemos puesto hasta ahora es complicado volver la espalda, hay que buscar cómo rescatarlo.

”Tampoco es que uno va a ser tan ingrato de cerrar esto, vender el estadio, pagar el fideicomiso y recuperar la plata, que es lo que iba a pasar hace poco. Si no se dejó que pasara en ese momento, menos ahora que estamos estables. Estamos al día a día, pero preocupa lo que viene”.

¿Están cumpliendo con las obligaciones?

Todo está al día. La Caja, las planillas, los convenios con Hacienda, Fodesaf y todo. Cada acuerdo al que llegamos lo hemos cumplido. El fideicomiso es lo más complicado y hay que hacerle frente a final de año, pero hay otras maneras de resolverlo si no se tienen los recursos. Se tienen formas y uno sabe cómo.