Daniel Jiménez. 16 mayo

“Ya me llegó, sí”, confirmó Luis Marín cuando se le consultó si había recibido la felicitación de Óscar Ramírez por el título obtenido con San Carlos este miércoles en la noche.

15/05/2019, Alajuela, San Carlos, partido de la vuelta de la final de la segunda ronda del torneo de clausura 2019 entre la Asociación Deportiva San Carlos y el Deportivo Saprissa. En la fotografía Luis Marin entrenador de la Asociación Deportiva San Carlos. Fotografía José Cordero
15/05/2019, Alajuela, San Carlos, partido de la vuelta de la final de la segunda ronda del torneo de clausura 2019 entre la Asociación Deportiva San Carlos y el Deportivo Saprissa. En la fotografía Luis Marin entrenador de la Asociación Deportiva San Carlos. Fotografía José Cordero

La celebración en el Carlos Ugalde llevaba pocos minutos y el Macho ya le había enviado un mensaje a su pupilo.

¿Qué le dijo? “Felicidades, muy bien y que las finales son así, son duras”, comentó Marín entre risas sobre las palabras escritas por Ramírez.

La buena relación entre aprendiz y maestro ha sido evidente, no solo durante su época como cuerpo técnico en la Selección Nacional, sino también después.

Incluso, fue Óscar Ramírez quien recomendó a Luis para el banquillo de San Carlos, en enero de este año.

Puso las manos en el fuego por Marín y no le falló, porque al hacer sus primeras armas como técnico, el exdefensor ganó la fase regular del Clausura 2019, superó a Herediano y después venció a Saprissa, aunque con dos empates, con el mérito de haber anotado como visitante.

Cuando eliminó al Team, también había tenido conversaciones con el Macho.

“Con Óscar sí tuve un par de contactos, mensajes cortos, de él felicitándome y yo agradeciendo también su recomendación al club, porque fue alguien importante que abrió este camino y más que todo fue una felicitación de él hacia mí, algo corto y no más”, contó el técnico de los norteños días atrás.

Este miércoles el mensaje por WhatsApp no tardó en llegar. El extécnico de la Selección Nacional se mantuvo al tanto de la final nacional y probablemente compartió la felicidad de su pupilo.

Las risas de Luis Marín dejaron en evidencia su satisfacción. Ni siquiera cumplió seis meses con su primer equipo en la máxima categoría y ya goza del título, además de hacerlo con un equipo no tradicional.

“(...) eso tiene gran valor, no es fácil y jugar contra los que jugamos, no es fácil. Saprissa es un rival de mucho respeto, nos tocó hacer algo que no queríamos pero era una de las soluciones para sacar el título”, dijo sobre la fórmula que empleó en la cancha.

Aunque decidido a celebrar por lo alto, Marín también piensa en el futuro y este cetro lo ve como el inicio de los éxitos.

“Esto no termina acá, es el comienzo de una etapa, ahora hay un torneo internacional que tenemos que enfrentar (Liga de Campeones de Concacaf)".

“Estoy muy contento porque hay mucha gente que se merece esto, como Álvaro Saborío, Carlos Acosta, Marvin Obando, Rudy Dawson, para todos en general, pero hay gente específica que es muy importante para este club”, agregó.

Marín dice que jugó la final sin cábalas, aunque luego de pensarlo un poco, admite que su vestimenta, siempre igual en los últimos partidos, pudo ser un amuleto.