Fiorella Masís. 18 enero

Hace no mucho era el momento de Saprissa, había “fantasmas” vestidos de 29 y la chota venía en dirección de morados a manudos. Ahora el panorama es muy distinto.

Saprissa y Alajuelense se enfrentaron el pasado 31 de octubre en el Ricardo Saprissa, donde la Liga ganó 3-2. Fotografía José Cordero
Saprissa y Alajuelense se enfrentaron el pasado 31 de octubre en el Ricardo Saprissa, donde la Liga ganó 3-2. Fotografía José Cordero

El club morado vive un mal momento, el cual se agrava por el desempeño de Alajuelense. Pero no solo se trata de rendimiento...

Las comparaciones entre uno y otro también nacen a partir de fichajes, de qué hace o no el otro, del surgimiento de jugadores menores e incluso de la forma de trabajar de los gerentes deportivos.

Son dos equipos autónomos, pero al mismo tiempo parecen depender entre ellos cuando hay que mirar a la acera del frente.

Desde que Saprissa quedó fuera de la semifinal por goleada versus la corona 30 de la Liga, comenzó el cotejo entre ambos, y era evidente cuál queda mejor parado.

La furia de los aficionados tibaseños y la alegría de los rojinegros aumentó durante el mercado de fichajes.

Alajuelense “le devolvió” a la S la herida de haberse llevado a Johan Venegas hace tres años. Aunque a los dirigentes les guste poco o nada hablar de golpes, entre la afición eso sí se siente.

Mientras los manudos hacían más fuerte su planilla, Juan Carlos Rojas salía a explicar por qué su equipo mantenía un “perfil bajo” en contrataciones.

Después apareció el fichaje de Marcel Hernández, probablemente el jugador más apetecido de los últimos mercados. En la casa tibaseña se apegaron a su tope financiero, mientras la Liga negoció la llegada del cubano.

No será nuevo, los dos equipos más tradicionales del país generan este tipo de comparaciones, pero desde hace algunos años la afición tiene más voz, o al menos la puede proyectar diferente.

Así lo analiza Steven Bryce, exfutbolista de Saprissa y Alajuelense entre los 90′s y la primera década del 2000.

Bryce considera que los medios de comunicación social hacen más palpable el sentir de la afición.

“Eso es un cambio que no había años atrás, todo mundo puede opinar, que esté bien o no... Para mí, siendo exjugador digamos de experiencia, ese es el bloqueo y la pared que se debe hacer dentro de cada dirigencia hacia adentro”.

Y podría decirse que así sucede, o al menos eso es lo que intenta proyectar los equipos.

Ariel Rodríguez, por ejemplo, aseguró el sábado que no le pone atención a los demás equipos, en una pregunta que claramente iba enfocada en si ponían atención al buen momento manudo, tanto en resultados como en la composición del equipo.

“Nosotros como Saprissa no vamos a pensar en eso, no estoy pensando en los otros equipos ni a quién contrataron, me preocupo por mejorar, por que mis compañeros estén, bien; lo que hagan otros equipos no me interesa. Vienen partidos importantes, respetamos a los rivales, nos veremos, pero ahorita no me preocupo por eso”, señaló el delantero.

Históricamente los futbolistas, entrenadores y hasta dirigentes señalan la importancia de que varios equipos estén bien. Es decir, que sus finanzas sean buenas, pues a nadie le sirve un equipo en crisis; que muestre buen nivel futbolístico, y así la competencia aumenta. Solo por citar dos circunstancias.

Steven Bryce ve como cierta esa posición.

“Considero que es un bien y mal necesario que los dos equipos siempre estén bien, porque depende uno de otro, son los de mayor afición. Futbolisticamente hablando es bueno que los dos estén bien...ganando títulos, estando en finales y proyectando jóvenes”.

Saprissa ni siquiera ha cumplido un año de haber sido campeón, pero la molestia de sus seguidores parece reflejar más que eso.

La institución morada apela a tener un cambio generacional en medio de torneos cortos que exigen el título de forma rápida.

En el camerino morado están conscientes de las críticas. Hacen hincapie en respetar las opiniones de la afición, aunque sin caer en desesperación por la presión desde afuera.

“Yo no escucho nada, no sé qué dudas hay, trato de enfocarme en mi trabajo, en ayudar a mis compañeros. Veo un buen equipo, ahora volvió Bola, está Ariel de vuelta, se incorpora Kendall, hay jugadores de categoría, de calidad, pero los cuando resultados no se dan, se pone en duda todo. Nosotros no tenemos ninguna duda para pelear el campeonato”, afirmó el volante Mariano Torres.

Saprissa y la Liga podrían toparse pronto. Si ambos superan las semifinales de la Liga Concacaf jugarán por el cetro el próximo 3 de febrero.