Steven Oviedo. 26 mayo
El Cartaginés no es campeón nacional desde 1940. Fotografía: Rafael Pacheco
El Cartaginés no es campeón nacional desde 1940. Fotografía: Rafael Pacheco

El hexacampeonato del Saprissa es el logro más importante de una generación de jugadores en la historia de nuestro fútbol, a tal punto que no ha sido igualado por ningún otro grupo de futbolistas, pero pudo tener un desenlace distinto si se hubiera premiado la regularidad.

La Nación realizó un ejercicio para determinar los equipos más regulares en los torneos desde 1921, para esto se eliminó los enfrentamientos uno a uno de cada torneo, llámese cuartos de final, semifinales y final. Únicamente, se tomó en cuenta las fases regulares y los torneos que tuvieran hexagonales, pentagonales y cuadrangulares.

Ante este panorama, Cartaginés debió salir campeón en los torneos de 1975, 1976 y 1977, cuando el campeón fue el Deportivo Saprissa y esos certámenes terminaron siendo los trofeos cuatro, cinco y seis de su mítico hexacampeonato.

En 1975, el torneo tenía nueve clubes y tuvo una primera fase de todos contra todos, la cual la ganó Alajuelense con 24 puntos, después una segunda fase con solo un enfrentamiento entre cada equipo, que terminó con Cartaginés primero con 13 unidades y la última fase fue una cuadrangular en la que Saprissa y los brumosos consiguieron ocho puntos, pero los morados terminaron victoriosos gracias al gol diferencia.

Si se hubiera tomado en cuenta las tres fases del campeonato, Cartaginés hubiera sido primero con 43 puntos, seguido por Alajuelense con 42 y Saprissa con 41.

“Este ejemplo es muy cierto, Cartaginés gana la primera fase y en el puntaje general en varios puntos. Llegan a una cuadrangular final y lo increíble de ese campeonato es que el que ganaba la cuadrangular era campeón, sin derecho a jugar una final. Cartaginés se mató para nada porque Saprissa en cosa de seis partidos se dejó el campeonato”, detalló Gerardo Coto, estadígrafo nacional.

Para 1976, la situación fue muy parecida, pues se jugó una primera ronda a tres vueltas todos contra todos, en la que los blanquiazules se impusieron con 42 puntos, seguidos por el Deportivo México con 37 unidades y Saprissa con 31.

No obstante, después se jugó una pentagonal y los tibaseños se dejaron el cetro al imponerse con 12 puntos. Si se hubiera sumado las dos fases los de la Vieja Metrópoli hubieran hecho 50 puntos, el Deportivo México 47 y Saprissa 43.

“Esa temporada del año 77 es el más vivo ejemplo. Cartaginés fue el equipo más regular y no terminó siendo campeón. Hay muchos ejemplos de esto y ahora lo vemos con equipos que se meten de cuartos y terminan siendo campeones”, analizó Cristian Sandoval, periodista gustoso de la historia deportiva.

Cartaginés estuvo cerca de ser campeón en el Verano 2013, cuando jugó la final ante el Herediano. Fotografía: Rafael Pacheco
Cartaginés estuvo cerca de ser campeón en el Verano 2013, cuando jugó la final ante el Herediano. Fotografía: Rafael Pacheco

La misma historia sucedió en 1977, cuando se jugó una primera fase de 40 partidos que ganaron los blanquiazules con 56 puntos, pero en la serie pentagonal volvieron a flaquear y Saprissa ganó esa etapa con 13 unidades. El balance de las dos rondas terminó en pro del Cartaginés 64-63 sobre la S.

En esa ocasión, si hubo una serie final, pero los morados volvieron a amargar el sueño del equipo de la Vieja Metrópoli.

Lo curioso de este ejercicio es que el famoso hexacampeonato morado debió llegar antes a las vitrinas del equipo más ganador de Costa Rica.

Saprissa fue campeón en 1964 y 1965, después Alajuelense ganó el del 1966 y el Monstruo se dejó los trofeos de 1967, 1968 y 1969, pero el que se ‘robaron’ los manudos debió ser morado.

En esa oportunidad, ambos quedaron con 49 puntos tras 36 jornadas, pero los tibaseños tenían un mejor gol diferencia (42 a 41), pero este criterio no regía en ese entonces. Por lo tanto se jugó una final y ganó la Liga.