Fiorella Masís. 10 septiembre

El estilo de Cartaginés se gana los aplausos rivales... pero no partidos. De esa forma se podría describir la realidad brumosa en el Apertura 2018. Al equipo de la Vieja Metrópoli se le agota el discurso sobre su idea de juego; la propuesta de fútbol de toque, con elaboración desde su propio campo, sociedades y dinámica, ya empieza a quedar en un segundo plano cuando los resultados no se dan y se complica el panorama en la tabla de posiciones.

Néstor Monge (izq.) y Luis Pérez (der.) se lamentan tras el tanto en contra de Christian Bolaños. Foto: Rafael Pacheco
Néstor Monge (izq.) y Luis Pérez (der.) se lamentan tras el tanto en contra de Christian Bolaños. Foto: Rafael Pacheco

Este estilo lo implementó el timonel Paulo Wanchope, quien desde que asumió el equipo le ha dado otra cara al conjunto blanquiazul, pese a que los marcadores muestran otra realidad. Cartaginés es uno de los clubes ubicados de la media tabla para abajo, mucho más cerca del sótano que de la zona de clasificación.

Hace menos de un mes Chope afirmaba que su percepción de juego es innegociable y que no la cambiaría por estar mejor ubicado en la clasificación.

Sin embargo, el agua ya aprieta la respiración de los centenarios y el entrenador entiende la premura por una victoria, aunque no renuncia a su método.

“Creo que estamos más cerca de encontrar la victoria por la forma en que estamos jugando. No podemos desesperarnos, aunque es momento de apretar un poquito en todo. Necesitamos buscar esta victoria a como sea", reconoció Chope, tras la derrota del domingo 1-0 ante Saprissa.

En ese duelo volvió a aparecer esa sensación de merecer más y hubo felicitaciones de sus contrincantes. Ahora fueron los morados, quienes se unieron a Grecia y al mismo Alajuelense.

“Fue un partido bastante entretenido porque Cartaginés siempre intenta jugar bien a la pelota y nosotros también”, resumió Mariano Torres, volante morado.

“Fue un bonito espectáculo, la cancha tal vez no estaba como antes, pero los dos equipos salimos a hacer el juego de cada uno”, describió Michael Barrantes.

Pero frente a la S, Grecia y Alajuelense, Cartaginés solo sacó un punto. ¿Le ha servido de poco jugar bonito? En las palabras de los futbolistas se deja ver convicción, pero también impotencia, porque desde su punto de vista solo falta el gol.

Kevin Fajardo recibe una falta de Ricardo Blanco, ante la mirada de Paulo Wanchope. Fotografía: Rafael Pacheco.
Kevin Fajardo recibe una falta de Ricardo Blanco, ante la mirada de Paulo Wanchope. Fotografía: Rafael Pacheco.

"Es complicado, lo venimos hablando, el equipo juega bien, creamos opciones, llegamos al marco, pero no metemos un gol y una desatención nos cuesta el partido; lo intentamos, se le acaban a uno las respuestas. Es triste porque una vez más salimos dolidos por el resultado", explicó Néstor Monge.

Lo que sí es cierto es que Wanchope ha logrado unidad entre los futbolistas para creer en el estilo de juego practicado, o al menos eso es lo que dejan ver en sus declaraciones.

“Nos está costando, pero estamos jugando bien, lastimosamente los resultados no nos están acuerpando. Vamos a buscar la solución para seguir jugando bien y así terminar con el resultado a favor, eso es lo que hablamos, corregir detalles...”, agregó Kevin Fajardo.

Cartaginés parece haber llegado a un límite, los puntos se vuelven más que urgentes, porque su fútbol entretenido le está siendo insuficiente.