Fútbol Nacional

El campeón abre sin piedad la herida rojinegra

Saprissa, que en el último certamen eliminó a la Liga del torneo nacional, ahora le pasó por encima a los erizos para dejarse la Supercopa

Hace nada Saprissa golpeó con fuerza a Alajuelense. Lo hizo en semifinales del torneo pasado, cuando eliminó a los manudos contra los pronósticos para luego alzar su copa ‘36′; hoy esa herida si apenas tenía algunas capas de sanidad volvió a quedar en ‘carne viva’.

Saprissa llenó de dudas a Alajuelense. El cuadro morado goleó 4 a 1 en la Supercopa y además de dejarse el cetro, confirmó que la Liga no pasa por buen momento. El Monstruo confirmó que en la ‘Ciudad de los mangos’ pasan por un bache que si se agrava puede ser crisis.

Los tibaseños dejaron en claro que por más nombres que tengan los erizos, los manudos continúan enredados en su juego, sin claridad en medio campo y con una dependencia casi que absoluta de lo que pueda hacer Alonso Martínez para atacar.

Aunque para mucha gente el partido era de trámite, ya que la Supercopa todavía no es un cetro de trascendencia a nivel nacional, un clásico siempre será un juego determinante y un duelo de este tipo siempre sirve para mandar mensajes.

Aunque el partido no define nada en el torneo nacional, lo cierto es que perder 4 a 1 un frente a frente contra el adversario histórico duele, así sea en un partido de canicas.

Alajuelense tiene errores de bulto en su zaga: marca mal, sus defensores se notan inseguros hasta cuando tienen el balón. Por ejemplo, Ian Smith regaló una diana al intentar devolverle una pelota a Leonel Moreira, la cual fue robada por Orlando Sinclair y definida posteriormente por Daniel Colindres.

También Yurguin Román cometió un claro penal sobre el propio Sinclair, con la pelota en el aire. En cuanto a la generación de fútbol, Bryan Ruiz y Alex López no generan y dejan sin abastecimiento a Marcel Hernández y Johan Venegas.

La única diana liguista en este encuentro nació de los pies de Giancarlo Pipo González; el zaguero filtró un balón, Alonso Martínez se impuso en velocidad y asistió a Venegas.

Con un escenario muy diferente al de su archirrival, el Monstruo dirigido por Mauricio Wright se sabe de memoria su estilo de juego. Saprissa tiene transiciones rápidas por los costados, con dos hombres que funcionan como ejes: Mariano Torres y Christian Bolaños.

El campeón nacional tiene muy claro que si ataca por derecha su centro debe ir al segundo palo, donde llegará su extremo a buscar un servicio al punto penal o definir. Saprissa sabe que tanto Sinclair como Ariel Rodríguez y David Ramírez hacen diagonales para sacar de la zona a los defensores rivales.

Colindres y Bolaños saben ocupar muy bien la zona de ‘9′ cuando Sinclair sale a pivotear. De hecho, así cayó el primer gol de Colindres, cuando se ubicó en el centro del área y recibió un pase de Guzmán.

En defensiva, la S no es el equipo más ordenado; empero, sí tiene la garra típica de su técnico cuando era jugador. Los defensores saprissistas luchan hasta el final cada pelota y cuando no consiguen ganar el balón saben detener con faltas ‘inteligentes’ a sus adversarios.

La Liga cuenta ahora con Bryan Ruiz, Alex López, Giancarlo González, Marcel Hernández, Johan Venegas, Alonso Martínez, Leonel Moreira, Alex López... Si se lee es un gran equipo, pero esos nombres fueron borrados por completo por Saprissa.

El campeón nacional ni siquiera dejó sanar la herida del último campeonato. Saprissa castigó nuevamente al archirrival, lo puso contra las cuerdas, lo goleó y puso el bache todavía con más dudas. La Liga, en los últimos tres partidos contra Saprissa ha recibido 10 goles; además en sus últimos tres cotejos suma dos puntos empates y una goleada en contra de parte del rival con el que la afición no permite perder.

Esteban Valverde

Esteban Valverde

Periodista en la sección de Deportes de La Nación. Licenciado en Periodismo Social en la Universidad Internacional de las Américas. Escribe sobre legionarios.