José Pablo Alfaro Rojas.   10 febrero

Hace apenas un mes, Aarón Cruz se acercaba a la zona mixta del Ricardo Saprissa para hablar sobre los silbidos, frecuentes e incómodos. La feligresía morada recriminaba su presente y el pasado poco optimista de los arqueros tibaseños.

Fue en diciembre anterior cuando Kevin Briceño perdió los puntos que había ganado con una actuación desteñida en la final ante Herediano; el efecto Esteban Alvarado, formado en Saprissa pero fichado por el archirrival, era como echar leña en la hoguera para una portería cada vez más cuestionada.

En el bando contrario se daba por sentado que Alvarado jugaría, sí o sí. Se retrasó su pase internacional y Patrick Pemberton revalidó lo que había conseguido en la fase final del certamen pasado: ser decisivo.

El clásico acabó por ser la catapulta para que dos porteros destinados a ser suplentes terminaran llenos de elogios en el partido más mediático del torneo.

Porteros clásico

El entrenador erizo, Hernán Torres, no se detuvo a analizar si Alvarado tenía oportunidad alguna de jugar a partir del miércoles, a razón de la decisión de FIFA de aprobar su pase internacional.

Torres confirmó y zanjó cualquier debate. Pemberton seguirá jugando y Alvarado será el suplente más caro del fútbol tico.

En medio de la crisis manuda, que lo mantiene cerca del sótano, el guardavallas ha lucido solvente en cada partido, con pocos o nulos errores de bulto.

“Se ha visto que he respondido ante la exigencia en momentos claves”, responde el arquero, después de su confirmación en clásico.

En siete juegos, el cancerbero ha recibido nueve goles, para un media de 1,28 goles por partido y una alta repercusión para sostener a la Liga; como en el clásico, con una parada determinante a Rubilio Castillo.

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Puede verse como un dolor de cabeza para la gerencia manuda el tener a dos guardavallas de tan alto perfil peleando por un lugar. Javier Delgado insiste en que el timonel colombiano tiene la potestad para tomar la decisión que quiera.

Al final, Delgado hace una analogía para explicar lo que sucede en la Liga.

"Ha visto lo que pasa en la portería del Real Madrid. ¿Ahí tiene la respuesta?"

En tanto, en el banquillo morado se reconoce el buen tino de Cruz para ganarle dos mano a mano a Róger Rojas y evitar la caída de su marco.

El arquero aprovecha la lesión de Briceño para asentarse en la puerta. El clásico fue una bocanada de aire fresco para garantizar su lugar, aún cuando el otrora portero estelar acelera su regreso, después de la lesión.

Cruz le roba la anotación a Rojas con un buen achique. Fotografía: Rafael Murillo.

A Cruz le han encajado 10 anotaciones en ocho partidos. Su media de goles por duelo es de 1,25.

A diferencia de Pemberton, sí ha sufrido altibajos durante la campaña, aunque también resulta evidente el crecimiento con el paso de los juegos.

"Ser portero es un círculo. Uno está arriba un día y mañana abajo. Estoy agradecido con Dios por permitirme tener la serenidad para superar los momentos difíciles", explicó el portero morado.

Lejos de enojarse ante la crítica, el portero oriundo de San Carlos mantiene la calma cada vez que se aproxima la tormenta.

Paté ya avisó que su estilo de juego conlleva riesgos, lo que indirectamente obliga a que el arquero tenga una alta repercusión en cada enfrentamiento.