Cristian Brenes. 19 enero

Equivocarse es un verdadero martirio para un portero, pero si lo hace dos veces en un solo encuentro y su equipo pierde por esto, en un partido grande, en casa y cuando su club iba ganando; es un escenario de terror para cualquier guardameta. Que lo diga Darryl Parker que vivió todo esto, este domingo contra Saprissa.

Como si no fuera suficiente, un sector de la afición de Cartaginés perdió la paciencia ante los dos fallos groseros de Parker que terminaron por derrumbar a los brumosos en un duelo tenían a su favor, hasta que llegaron los pecados del arquero.

Darryl recibió silbidos por parte de un grupo de sus seguidores y hasta le pidieron al técnico Hernán Medford que lo envíe al banquillo y que coloque como estelar a Luis Diego Rivas, canterano de los blanquiazules que había perdido el sitio de estelar en el 2018, justo cuando llegó Parker.

“Nadie dijo nada el día del primer partido cuando saqué una de la línea de gol. Ese día sí coreaban mi nombre, pero son cosas que pasan. El equipo se trata de mantener unido y fuerte, acá lo que vale somos nosotros, esta familia del Cartaginés, que quiere ver al equipo en la segunda fase... A la afición no le voy a decir nada, si está disconforme con mi trabajo, que vengan y hablen con la directiva. Siempre trato de hacer lo mejor y apadrinar a mi equipo”, señaló el cancerbero.

Darryl Parker acumula cuatro goles en contra en tres fechas del Torneo de Clausura 2020. El arquero cometió dos errores groseros ante Saprissa, en la fecha tres. Fotografía: Rafael Pacheco.
Darryl Parker acumula cuatro goles en contra en tres fechas del Torneo de Clausura 2020. El arquero cometió dos errores groseros ante Saprissa, en la fecha tres. Fotografía: Rafael Pacheco.

Medford jamás habla de sus jugadores en particular y mucho menos cuando se dan errores; sin embargo, su lenguaje corporal durante el choque fue suficiente para interpretar todo lo que pasaba por su mente.

Hernán se vio frustrado por la forma en la que su cancerbero dejó la ventaja, primer al atacar mal un centro a ras de cancha desde la izquierda, que terminó en el fondo con un toque sencillo de Manfred Ugalde en el minuto 37. Luego, en el 64′, cuando a Darryl se le escurrió la redonda de entre las manos tras un remate sencillo; el Pelícano se sentó, luego se puso de pie y cruzó sus brazos buscando explicaciones. Incluso, el timonel se vio muy disgustado con los saques de su meta.

“Cuando las cosas salen tan mal como hoy es muy difícil, es un golpe muy fuerte. Uno trata de tener calma, analizar los partidos en frío, corregir algunos aspectos y darle vuelta a la página. Uno no puede quedarse con lo que sucedió, porque se hace un mar se ideas... A algunos les cuesta un poco cuando se comete un error así, otros lo superan rápido, pero lo importante es corregir”, añadió el "1″ blanquiazul.

La profesión del cancerbero es así de injusta o de importante. Ahora pocos se acuerdan que Parker salvó contra Santos y La U en las primeras dos fechas del Clausura 2020. Sus fallos fueron de mucho peso y se unen al que tuvo en los 90 Minutos por la Vida, cuando incurrió en un “arrollado” en un despeje y el balón entró.

El Parker de este domingo en el Fello Meza fue uno desconocido, que se resintió en la primer parte de un golpe en la mano derecha y requirió un vendaje. La segunda parte fue de terror para él y más para Cartaginés.

“Uno debe ser inteligente y autocrítico, porque sabe cuando juega mal o bien. No hay que tratar de excusarse, sino saber escuchar y mejorar”, finalizó el portero.