Fanny Tayver Marín. 27 enero
Daniel Casas fue presentado por Celso Gamboa como el nuevo técnico de Limón. Fotografía: Prensa Limón
Daniel Casas fue presentado por Celso Gamboa como el nuevo técnico de Limón. Fotografía: Prensa Limón

“El miedo nos va a tener terror, con la garra, con la preparación que trae el profesor (Daniel) Casas a Limón”, manifestó el presidente de los caribeños, Celso Gamboa, al presentar al sucesor de Luis Fallas en el banquillo.

Daniel Casas está ilusionado con su nuevo reto. Antes de hablar sobre sus expectativas, recordó que él estuvo un año enfermo y que no quería referirse a eso, pero que el año pasado dirigió en Guatemala.

Se cataloga como un hombre de fútbol y que hoy cumple una de sus metas, porque siempre había querido estar en la ‘Tromba’.

“Las expectativas para mí son maravillosas y no pienso en lo que pasó. Sé que van cuatro fechas, que Limón tiene un punto, que está en el último lugar, pero yo no puedo pensar en eso. Hoy empiezo en cero. Después veré la tabla más adelante”, expresó Casas.

¿Ha podido hablar con Esteban Alvarado y cuál es su percepción de él?

Yo creo que con Esteban no siempre tendría que conversar, más que traiga manos todos los domingos y que ataje. Lo conozco desde que él era chico, tuvimos la oportunidad de encontrarnos una vez cuando él jugaba en las ligas menores de Saprissa. Hoy no pude conversar con él, pero lo único que tengo que conversar con Esteban Alvarado es que él es un líder, es el mejor arquero de este país a nivel nacional y que trate de ser el profesional y demostrar la calidad que tiene todos los domingos para el beneficio de los jóvenes. No hay mucho que conversar con un señor que jugó nueve años en Europa.

Yo sé por dónde anda su pregunta, pero yo lo quiero para jugar al fútbol y si él me cumple, me viene a todos los entrenamientos y el domingo me ataja bien no hay ningún problema.

¿Qué condiciones le percibe para considerarlo el mejor?

Es un excelente portero, técnicamente, físicamente, emocionalmente. Lo que yo ví el domingo de Esteban Alvarado jugando contra Cartaginés fue impresionante. Lo que ví en el partido anterior. Yo no tengo afán de venir a defender a ningún jugador, aunque lo hago a rajatablas con todos mis jugadores. Considero que con (Leonel) Moreira son los mejores dos arqueros de este país en este momento. No estoy descubriendo el agua tibia. No lo ve quien no quiere, creo que son los dos mejores. Y está Keylor (Navas), por supuesto, tienen muchas condiciones. Nunca mezclo lo pasado en otros equipos.

Esteban Alvarado en Limón está haciendo una campaña excelente, no sé qué pasa después de los entrenamientos. Entrenó perfecto, hablamos un rato, como amigos, nada más. No hay más que hacer. Hay que ponernos a trabajar y que el domingo se ponga los guantes y ataje.

¿Cómo nació la negociación para que asuma la dirección técnica de Limón?

Nace por el primer contacto del señor (Cristian) Williams, después Reynaldo (Parks) y cuando ellos se dan cuenta de que yo sí estoy muy entusiasmado con el dirigir a Limón me ponen al presidente (Celso Gamboa) y con él no hay mucho que hablar.

Aquí estamos y nos dimos la mano. No hay mucho misterio. Agradezco estar acá. A veces uno escucha comentarios de que tal nunca va a ir a tal lado. Posiblemente antes no vine aquí porque tenían ese concepto de que nunca iba a venir aquí. Hay talentos maravillosos, están haciendo trabajos de proyección como me gustan. Es algo que siempre quise hacer, como otros equipos que me gustaría dirigir y llegado el caso, dirigiremos.

¿Cuál es la expectativa?

Limón está en un lugar que no merece, lo primero que hay que hacer es empezar a ganar puntos. Después, el tiempo nos dirá a dónde llegamos. Yo vengo a apretar el pie en el acelerador hasta que nos de. Si yo hoy me pongo a mirar la tabla, capaz que me puedo desmotivar un poco. Si me pregunta quién va primero yo no sé. Yo sé que Limón tiene un punto en cuatro partidos, yo tengo que empezar a revertir eso. Cuando yo vea que mi equipo está tranquilo en la tabla de abajo, ahí empezaré a preocuparme para lo de arriba.

Siempre vamos a aportar lo máximo. Yo hoy empiezo de cero. Si me pongo a pensar que tengo un punto y empiezo a sacar cálculos, posiblemente estaría un poco desmotivado. A mí no me desmotiva nada, porque primero no miré la tabla. Se lo juro que no sé ni cómo van los demás, solo sé que Herediano y Limón tienen un punto, después, no me pregunten porque no sé cómo van los demás.

¿Por qué? Porque yo solo me tengo que preocupar por Limón, por sacarlo adelante.

¿Ha tenido la oportunidad de revisar la planilla?

Claro la revisé, conozco a un gran porcentaje y a los que no conozco son los jóvenes. Entrené con ellos y me llevé una grata impresión. Para mí fue un entrenamiento con un equipo de toda la vida. Simplemente, fue más pausado porque hubo que corregir mucho. Les hice ver errores del domingo y les hacía ver errores constantemente para intentar ir mejorando porque tengo tres días de entrenamientos y no los voy a matar para el sábado.

¿Cuál es su opinión de Erick Scott que entrena con el equipo pero no ha sido inscrito?

Yo siempre lo he dicho, yo tuve el mejor centro delantero de este país hace seis años y era Erick Scott. A mí nadie me va a decir lo que es Erick Scott. Simplemente estamos viendo, yo tengo muy claro que es un referente de esta ciudad. Es un ídolo de esta ciudad. Lo único que queremos saber es si él está sano. Me gustaría tenerlo porque es un referente, un ídolo, que me puede manejar ciertos puntos en el camerino y sé que no es el Erick Scott que tuve hace seis o siete años. Me interesa que esté sano y que los minutos que uno lo pueda utilizar, nos de algo de lo que sabemos que tiene.

No hay ninguna decisión sobre Erick, lo vamos a seguir viendo, que esté sano porque fue operado de una rodilla. El San Carlos mío se movía alrededor de él.

Yo sé lo que da, pero yo sé que no es el mismo, yo lo tengo claro. Mi cometido con él es otro, no solo deportivo. Yo soy un tipo que siempre quiere tener un camerino que socialmente sea excelente.

Tiene que estar sano, hoy no puedo contestar, más que lo que digo ahora.