Fiorella Montoya. 26 junio
El Saprissa se coronó campeón del Apertura 2019 ante AD Moravia el pasado sábado, en tanda de penales. Foto: Albert Marín.
El Saprissa se coronó campeón del Apertura 2019 ante AD Moravia el pasado sábado, en tanda de penales. Foto: Albert Marín.

El fútbol femenino en Costa Rica no se juega de manera profesional, pues los equipos deben ingeniárselas para sobrevivir en medio de un mar de dificultades, entre ellas la falta de apoyo, pocos patrocinios y una liga amateur. Esto provoca que las escuadras más fuertes sean las que se adueñen muchas veces del campeonato e incluso de las miradas del público, ese es el caso de Saprissa Fútbol Femenino.

Con un equipo donde las jugadoras reciben viáticos, pelean y en su mayoría ganan finales, tienen patrocinadores en su camisa, se convierten en legionarias y son parte fundamental de la Selección, el Monstruo Femenino se adelanta a pasos agigantados de otros equipos de la Primera División.

Sin embargo, ¿cuáles son las claves del éxito morado?

Desde la parte administrativa hasta la deportiva, sobresalen del resto. A nivel de institución deportiva suman instancias finales, ya que en los últimos cinco años no se han ausentando y cargan consigo tres títulos de campeonas nacionales. Tienen una cuarta estrella ganada antes de ese periodo.

Experiencia. El éxito en instancias finales continúa, ya que la final del Apertura 2019 no fue la excepción, debieron enfrentarse a su rival de siempre, Asociación Deportiva Moravia, equipo totalmente invicto que cayó ante el club tibaseño desde la tanda de penales.

La directora técnica Karol Robles, quien ha estado a cargo del club morado desde finales del 2017, considera que los buenos resultados son gracias a la experiencia.

“Saber que algún día estuvimos ahí invictos todo el torneo, fuimos equipo goleador con más puntos y vimos celebrar al otro equipo. (...) Entendimos que las finales son partidos diferentes, todo lo que haya atrás no cuenta. Ya hemos jugado finales y sabemos cómo funciona, el discurso se basa en creer en nosotras y en hacer lo nuestro”, explicó Robles.

Seguridad. La zaga morada finalizó como el segundo equipo con la defensa y portería más fuerte, ya que en total solo vio vulnerada su meta en 19 ocasiones. Ante esto, las moradas apostaron a rotar sus tres arqueras, ya que según Robles “trabajan muy fuerte y es una competencia muy sana”.

Ellas son Gabriela Valverde, Noelia Bermúdez y Julieth Arias. Combinación de experiencia y roce internacional es lo que hace fuerte a las cuidapalos del conjunto morado.

En la última final del fútbol femenino, la técnica tibaseña utilizó la estrategia y las opciones que ofrecen sus porteras gracias a ser uno de los arcos menos vencidos.

Noelia Bermúdez (izquierda) sale de cambio y entra Gabriela Valverde para disputar la tanda de penales en la final del Apertura 2019. Foto: Albert Marín.
Noelia Bermúdez (izquierda) sale de cambio y entra Gabriela Valverde para disputar la tanda de penales en la final del Apertura 2019. Foto: Albert Marín.

Noelia Bermúdez jugó los 120 minutos del cotejo ante Moravia y a falta de segundos para los penales, Gabriela Valverde ingresó a la cancha para ser una de las figuras en tiros de penal tras negarle el gol en una ocasión a las moravianas.

“Estaba bastante tranquila, mi idea era llevarme tres, pero por dicha tuve un poquito de suerte, estaba preparada para esto, cualquiera de las tres pudo jugar, fue increíble. (...) El campeonato fue lindísimo, al igual que el año pasado fue un sueño, nunca había logrado ser campeona y la verdad que lograrlo por segunda vez, estoy en las nubes”, dijo Valverde.

Además, el poderío morado también está presente en el goleo. María Paula Salas se ha convertido en un pilar fundamental de la ofensiva, ya que finalizó como tercera goleadora del Apertura al fulminar las redes de sus rivales en 14 ocasiones y es la dueña del balón cuando se trata de anotar desde los once pasos.

Legionarias y Selección Nacional. El Monstruo recibe a jugadoras como Gloriana Villalobos que se integra al equipo cuando en Estados Unidos se encuentran en off season; ella se convierte en una ficha determinante para el medio campo y ofensiva del equipo morado.

“Por más que yo no juegue aquí, Saprissa siempre será el equipo de mis amores, siempre será mi casa y mi familia”, dijo Villalobos.

Además, en el último año han colocado dos jugadoras en el exterior, Katherine Alvarado y recientemente a Daniela Cruz quien también integrará las filas del Espanyol de Barcelona. La capitana morada se despidió del equipo y de la afición el pasado sábado.

“Creo que el logro más bonito que uno puede obtener es el amor por las personas y eso es lo más importante. Más allá de cualquier medalla y cualquier contrato, el amor de las compañeras y las personas que lo rodean es lo número uno", dijo Daniela Cruz.

El Deportivo Saprissa también aporta a la Selección Nacional, por ejemplo, en el último ciclo que realizó la entrenadora Amelia Valverde, la mayoría de jugadoras eran del club morado. De la alineación titular ocho de ellas fueron tibaseñas: Gabriela Valverde, María Paula Salas, Gabriela Guillén, Daniela Cruz, Valeria del Campo, Catalina Estrada, María Paula Porras y Sofía Varela.

Lejos del ámbito deportivo, se encuentra otra cara de la moneda; lo administrativo.

Presentación de patrocinios en el uniforme del Saprissa Fútbol Femenino. Fotografía: Daniel Jiménez
Presentación de patrocinios en el uniforme del Saprissa Fútbol Femenino. Fotografía: Daniel Jiménez

Visión. Con el rumbo claro, Saprissa inició una serie de etapas desde el pasado 8 de marzo para un solo resultado a futuro, la profesionalización de su equipo femenino.

El primer paso fue atraer a su afición con una campaña que “incomodara” en el marco del Día Internacional de la Mujer conmemorando los derechos de equidad. El punto de salida fue ese, llamar la atención y activar una serie de pasos que los llevó a lo que hoy conforma el equipo de Saprissa Femenino.

La primer etapa fue poner en vista de todos a las jugadoras.

“Inmediatamente tomamos medidas de visibilización; el primer objetivo fue meternos dentro del tema de industria de visibilizar. Segundo, empezar el trabajo de redes sociales, anunciar partidos, llenar el estadio y trasmitir partidos con TD+ y en Facebook Live”, mencionó Marcela Trejos, gerenta de Comunicación y Mercadeo del Deportivo Saprissa.

Los resultados llegaron cuando volvieron a casa; el Ricardo Saprissa se convirtió en su cancha rompiendo estadísticas, por ejemplo, en el clásico nacional (ante Moravia) hubo 5.000 asistentes en la Cueva y mediante trasmisiones en vivo se conectaron cerca de 35.000 personas en los juegos disputados por las actuales campeonas.

Estrategia. Como segunda etapa, fue alcanzar patrocinios, lo que lograron más rápido de lo que imaginaban.

Saprissa Fútbol Femenino en cuatro meses sumó logos en su camiseta de cuatro marcas diferentes, todo mediante una estrategia de mercadeo y comunicación.

De manera sorpresiva los socios comerciales empezaron a tocar la puerta; Gatorade, Bayer, Grisi y Kinergy se sumaron a los esfuerzos morados por visibilizar el fútbol femenino.

Esto significó darle aún más importancia a la exposición de las jugadoras por medio de contenido en las redes sociales, con las deportistas dando entrevistas a medios de comunicación y además realizando conferencias de prensa en torno a lo que sucede con el equipo.

“Básicamente con esto se logra visibilizarlas y hacerlas ídolos también. Vas trabajando a una jugadora como una marca al igual que se hace en el fútbol masculino, eso es parte de lo que queremos hacer. Hemos hecho firmas de autógrafos donde están ellas y las hemos mandado a eventos con las marcas para que sean parte de todo esto”, explicó Trejos.

Al cumplir las dos etapas pueden cubrir entre el 75% y 80% de las necesidades del club con ayuda de los patrocinadores. Y hacer de las jugadoras una parte más dentro de todo lo que abarca la marca Saprissa.

Estos cinco aspectos han definido los último meses del Saprissa Femenino, desde el ámbito deportivo donde son las actuales campeonas nacionales y del Apertura 2019, hasta ser parte de una marca que tiene patrocinadores y continúa en ascenso.