Esteban Valverde. 24 septiembre
Christiam Lagos estuvo en el Apertura 2019 con el cuadro de Jicaral, en la imagen una celebración de un gol que le marcó a Herediano. Fotografía: Rafael Pacheco
Christiam Lagos estuvo en el Apertura 2019 con el cuadro de Jicaral, en la imagen una celebración de un gol que le marcó a Herediano. Fotografía: Rafael Pacheco

Christiam Lagos en marzo pasado pensó que el fútbol se había acabado. Sin opciones en Primera y Segunda División, el ariete veía como una utopía alcanzar los 100 goles en la máxima categoría, pese a que posee 96. La necesidad tocó la puerta de su casa y tuvo que salir a trabajar; no podía esperar más por un chance y entró a laborar para la empresa Café Rey.

No obstante, una llamada el pasado martes lo agarró fuera de base en pleno ejercicio de sus labores. Lagos trabajaba como parte de la imagen de los cafeteros, además de que tenía funciones la distribución del producto, empero cuando atendió su teléfono, él mismo confiesa que se desubicó, porque ya tenía la idea de que el fútbol se había finalizado.

Roy Barrantes, presidente de Jicaral, quería conocer su situación contractual; Lagos le contó su historia y por la tarde ya alistaba maletas para trasladarse al sector peninsular.

“Sinceramente me tomó por sorpresa, todavía estoy como impactado. El martes como a las 10 a. m. me llamó don Roy Barrantes, yo estaba trabajando, soy de las personas transparentes, estaba trabajando para Café Rey, desde que pasó lo de la pandemia estaba trabajando con ellos, una empresa a la que estoy muy agradecido, más de 300 personas me acogieron como un miembro de la familia”, describió.

“Vi que nadie me llamó entonces por mi mente ya estaba diciendo: Hasta aquí. Yo me ponía a pensar en los cuatro goles que me hacían falta para llegar a los 100, son muchas cosas que se me vienen a la mente, pero el tiempo de Dios es perfecto, y solo dije: “Si sale una oportunidad, bienvenido sea"... Cuando don Roy me llama fue una sorpresa demasiado grande”, agregó.

Al jugador le confirmaron su contratación e inmediatamente empezó a alistar un pequeño bolso para trasladarse desde Guápiles a Jicaral. Al siguiente tomó el primer bus de Guápiles a San José, luego de San José a Puntarenas donde tomó el ferry a Playa Naranjo, donde lo esperaban.

Lagos iba con la ilusión de un chiquillo de 17 años a su primera práctica, también sintió ansiedad y nervios.

“Yo iba en bus, agarré dos y luego me trasladé en el ferry, en Playa Naranjo me recogieron. La verdad es que esto fue un sacrificio, venía con ansiedad, con nervios, pero feliz, realizado porque era lo que yo quería. La verdad sí quería una nueva oportunidad en el fútbol y créame que voy a ir con todo para conseguir aprovecharla y cumplir las expectativas”, pronunció.

El último equipo en el que estuvo el ariete fue Turrialba en la Segunda División, empero de este plantel salió por problemas económicos provocados por la pandemia.

El hambre por triunfar de Lagos está renovada.

“Soy de las personas que no me desespero, no hay que estar ansioso, Dios sabrá cómo trabaja mi regreso, pero yo voy a darlo todo quiero volver para quedarme mucho tiempo en Primera División”, añadió.

El exjugador del Saprissa, Alajuelense y Herediano dio a conocer que no está bien físicamente, de hecho no escondió que tiene kilos de más, pero asegura que trabajará horas extra para estar a tono lo antes posible.

Christiam espera ser tomado en cuenta por el timonel José Giacone, para así también ir sumando ritmo de competencia que es muy necesario.

“No estoy para jugar 90 minutos, estoy un poco pesado, el técnico decidirá, no estoy bien físicamente, pero haré mi mejor esfuerzo. Estoy dispuesto a entrenar tres veces al día si es necesario”; finalizó.

Junto a Christiam Lagos al Huracán de la Península llegó otro nombre de experiencia, el lateral derecho Marvin Obando.