Esteban Valverde.   27 noviembre, 2020
Celso Gamboa en las instalaciones del estadio Juan Gobán. Fotografía: Cortesía

Celso Gamboa se ha convertido en una de las principales caras de Limón F.C. El exmagistrado y exministro de Seguridad ha agarrado un papel protagónico en el club, al punto que a inicios de semana anunció que retiraría su patrocinio y esto provocó, según cuenta, reacciones para hacerlo recapacitar.

Gamboa desistió y continuará como principal patrocinador de la institución y uno de los funcionarios que llegaron a cambiar la realidad de un club que pasó de adeudar salarios a pensar en contrataciones que animan el torneo. Por ejemplo, en el último mercado llevó al mejor portero de la Liga de Ascenso, Minor Álvarez.

El exfuncionario público habló con La Nación sobre por qué decidió mantenerse en el club. Además, dio a conocer de dónde sale el dinero caribeño, porque sabe que en redes sociales hay muchas aseveraciones que califica como ‘chotas’.

Usted decide irse por problemas con la municipalidad, pero luego se mantiene y el problema continúa, porque la administración del Juan Gobán no es de ustedes todavía.

Tengo tres años de estar con Limón. Mi molestia es con la Municipalidad, no ratifican el acuerdo que nos da la administración del estadio y queremos arrancar el césped viejo para poner el nuevo. Esto es frustrante porque no hay manera de que el equipo juegue en casa. Yo sigo sin abandonar el club, ni la dirigencia, porque somos amigos y tengo gran relación, pero nos están tomando el pelo, porque el Juan Gobán no está listo y tenemos que estar pagando ₡ 300.000 de alquiler.

¿Por qué decide quedarse entonces?

Una vez que anuncié la situación, la sociedad civil, los jugadores tomaron posición y me pidieron que no me fuera. Llegaron casi 500 personas a la Municipalidad a pedir explicaciones. La gente se ha apuntado mucho con el equipo, esto no es culpa de la gente, afición, directiva ni jugadores, pero hay que llamar la atención de alguna forma.. Ellos tienen que darse cuenta que están atrasando el deporte de Limón.

Es como el estadio nuevo que está echado a perder. Nosotros tenemos todo listo, ya tenemos el césped y las luces, pero necesitamos el convenio para poder colocar.

¿Siente que es por usted y algún interés político que no se avance?

No, creo que no... Yo espero que no. Yo no quiero volver a la funciòn pùblica, los regidores me dicen que si quiero ser diputado y yo en la funciòn privada estoy bien, desde el 2018 que salí de la función pública pues he apoyado a Limón, así que no hay nada.

Nosotros hemos sumado en todos los aspectos y, por ejemplo, ahora con Cristian Williams como gerente de marca se han vendido más camisetas que en los últimos 10 años; ha llamado gente. Vienen cosas fuertes para el equipo, ojalá las pudiera anunciar, pero desde ya le puedo decir que si viene gente como refuerzo será de peso. Es más, con esto le digo todo: pensaràn que estoy lavando plata pero no, ellos si vienen es por las condiciones que estamos dando.

¿Pero entonces cómo Limón pasa de tener miles de problemas económicos a tener solvencia?

Cuando uno puede hacer crecer un 400% un contrato televisivo se dan este tipo de situaciones. Imaginemos a Paulo Wanchope de DT, Esteban Alvarado de portero... pero sin estadio pues no podemos avanzar; eso no estoy diciendo que pase, pero son ejemplos del nivel de refuerzos que buscamos.

Bueno, ustedes ya buscaron a Jonathan McDonald.

Le hicimos una oferta formal y eso es lo que buscamos. No estamos para pagar los salarios de Saprissa y Herediano, pero sí podemos hacer un esfuerzo importante por un jugador.

¿Cómo aclararía la diferencia económica del Limón de antes al de ahora para evitar que se cuestione de dónde llega ese dinero?

Para los que chotean que esta es la plata del ‘Cementazo’ (caso del cemento chino), tenemos auditorías certificadas en la Federación. Además, todos nuestros ingresos son por derechos de patrocinio y ‘TV’; eso nos permite estar estables. La plata de Limón no es mía, es un tema de mejora de contratos y arreglos de pago con la gente que nos tenía demandada. Eso nos ha permitido tener solvencia económica.

Con estadio es otra cosa, por las taquillas, pero lo que se hizo fue que se volvió a negociar y las empresas entendieron y mejoraron condiciones y prometimos buen rendimiento y espectáculo y lo estamos dando. Honramos lo que prometimos y tenemos patrocinadores complacidos. Otro buen dato es que los derechos televisivos de Limón, del próximo año no están comprometidos.

¿Está contento con este nuevo rol en el sector deportivo?

Me gusta mucho porque siempre he sido aficionado de Limón y tengo la oportunidad de participar de manera activa, eso me provoca regocijo, siento que el equipo es mío pero no, es de todos. Quiero llegar al primer campeonato antes que la 30 de la Liga y si clasificamos esa 30 tendrá que esperar.