14 julio, 2014

El sábado pasado parecía que en el estadio Fello Meza, se jugaba una final: a las 7 de la noche, cuando estaba por iniciarse el partido entre el Cartaginés y Pérez Zeledón, por la Copa Popular, en las afueras había una fila de 200 metros de aficionados que clamaban por entrar.

La razón, aparte de la buena asistencia de fanáticos brumosos, es que para el sector de sombra, la organizadora de este evento, la Unión Nacional de Fútbol (Unafut), solo envío un boletero.

Ante las protestas, el presidente del Cartaginés, Daniel Vargas, ordenó que se abrieran las puertas de la gradería popular, y que la gente entrara gratuitamente.

Cartaginés se impuso a Pérez Zeledón, 3-1, el sábado. | MEYLIN AGUILERA
Cartaginés se impuso a Pérez Zeledón, 3-1, el sábado. | MEYLIN AGUILERA

“Tomé esa determinación, porque ya teníamos una presión que se desbocaba, y que nos echaba la culpa a nosotros, sin tenerla”, explicó el jerarca.

“Nosotros facilitamos el estadio, pero toda la organización corre bajo la responsabilidad de Unafut”, añadió Vargas.

“Ayer le dije a representantes de la Unafut, en el estadio, que no queremos que esto se vuelva a repetir, ya que puede tener consecuencias negativas para ambas entidades, “ellos perdieron dinero y nosotros sufrimos criticas”, finalizó.