Cristian Brenes. 7 marzo

El dictamen de los males que atormentan a Cartaginés en el Clausura 2019 no es complejo de dar, basta con ver el expediente de lo ocurrido en años anteriores para identificar que los síntomas son los mismos: inmersos en una racha negativa, lejos de zona de clasificación, débiles en casa, los refuerzos no dan la talla, el técnico es cuestionado por la afición y su principal figura se apagó.

Todos estos padecimientos son los que le han pasado factura en los últimos ocho campeonatos, en los que no clasificaron a la fase final. Para ir por partes, actualmente suma cinco duelos sin triunfar (tres empates y dos derrotas), algo común en un equipo que vivió seguidillas así en 12 de los últimos 14 certámenes.

En el Invierno 2012 estuvo 12 fechas ayuno de victorias, en el Verano 2013 no se vio afectado por esto, en el Invierno 2013 fueron cuatro compromisos sin sumar de a tres (tres veces distintas), para el Verano 2014 fueron 14 duelos de amargura y en el Invierno 2014 ninguna.

Por su parte, en el Verano 2015 cinco (tres ocasiones diferentes), en el Invierno 2015 de nuevo cinco, en el Verano 2016 seis, en el Invierno 2016 cinco, en el Verano 2017 ocho, en el Apertura 2017 nueve, en el Clausura 2018 un total de 11 y en el Apertura 2018 fueron ocho.

De igual forma, los centenarios se acostumbraron a perseguir y ver de lejos la zona prometida. El objetivo siempre es no tener que recortar distancias y tratar de depender de sí mismo, aunque esto no pasa. De las últimas 11 jornadas disputadas, únicamente estuvieron entre los cuatro mejores en 14 (del Verano 2017 a la actualidad). En este momento son sextos, con cinco puntos menos que el cuarto.

“Si queremos clasificar hay que ganar, no se tiene otro camino. Se nos acaban las excusas y pese a que se hacen buenos juegos, no caen los goles y no se dan los resultados. No queremos depender de nadie más que de nosotros mismos, estamos con los chances abiertos, pero si queremos pelear, hay que ganar ya”, señaló Néstor Monge.

El mexicano Julio Cruz (izquierda) estrelló su remate en el cuerpo de Jorge Ramírez, durante el juego en el que Cartaginés igualó 0 a 0 con Pérez Zeledón, por la fecha 13 del Torneo de Clausura 2019. Fotografía: Carlos González / Agencia Ojo por Ojo.
El mexicano Julio Cruz (izquierda) estrelló su remate en el cuerpo de Jorge Ramírez, durante el juego en el que Cartaginés igualó 0 a 0 con Pérez Zeledón, por la fecha 13 del Torneo de Clausura 2019. Fotografía: Carlos González / Agencia Ojo por Ojo.

Con lo que respecta al rendimiento en el Fello Meza, el calvario es casi una copia de lo acontecido en el pasado reciente. En el Clausura 2019 el desempeño en su casa es del 33% (seis puntos de 18), mientras que en los últimos tres años es del 51% (110 unidades de 216 posibles).

Es decir, los seguidores blanquiazules apenas festejaron 28 triunfos en 72 apariciones en el Fello, entre el 2016 y el 2019. En los restantes duelos se dieron 26 empates y 18 derrotas. Si uno se centra solo en el presente campeonato, contabilizan una victoria, tres igualdades y dos reveces.

El poco protagonismo de los refuerzos es otro de los factores que se volvió un padecimiento habitual en los centenarios. En el presente torneo únicamente Erick Cabalceta tiene regularidad, el resto aparecen a cuenta gotas o tan siquiera son tomados en cuenta.

Así lo refleja la tabla de minutos disputados. Álvaro Aguilar solo disputó la primera fecha, luego se lesionó y tras recuperarse no es tomado en cuenta; Felipe Chaves perdió su lugar y suele quedar fuera de convocatoria, al punto que apenas estuvo en el 19% de los minutos posibles. Mientras que José Carlos Pérez tampoco participa (3%), Juan Felipe Delgadillo es intermitente en las alineaciones (46%) y Julio Cruz tuvo una ausencia prolongada por su dolencia y por lo general entra de cambio y en situaciones adversas (14%).

“Es difícil, pasamos por un momento complicado. Estamos urgidos de puntos y necesitamos levantar y ganar en las nueve fechas que nos quedan. Nuestra casa hay que hacerla respetar, esto también nos ha faltado. Reconocemos que tuvimos para matar y estar más arriba, pero hemos perdonado”, destacó cabalceta.

Otro aspecto que se repite es la inestabilidad que vive el entrenador, en este caso Martín Arriola. La afición está a disgusto con el timonel, las críticas le llueven y un sector pide su salida. Si se llegara a dar esto, se convertiría en el entrenador 11 que sale del club en los últimos seis años.

Incluso, durante este tiempo solo Jeaustin Campos y Javier Delgado dirigieron un campeonato completo e iniciaron el siguiente; los demás fueron destituidos.

“El campeonato es irregular y aunque matemáticamente hay chances, si se siguen perdieron los puntos como lo estamos haciendo, no se visualiza un resultado de clasificación. Sin embargo, sabemos que retocando ciertos detalles el equipo puede pelear hasta el final. Debemos pensar qué podemos avanzar”, dijo Arriola.

Finalmente, otro de los grandes problemas que perjudican a los de la Vieja Metrópoli es la sequía de su goleador. Marcel Hernández acumula ocho partidos sin anotar y está muy lejos del nivel que lo llevó a conseguir 15 tantos en el Apertura 2018. El atacante apenas suma tres dianas en la presente competición y pasó de ser el referente a estar lleno de frustración y ansiedad.

De igual forma, no es un tema que depende de Cartaginés, pero las decisiones arbitrales le siguen pasando factura. En el duelo ante Alajuelense validaron un gol en fuera de juego y no señalaron un penal a favor; el choque terminó con derrota 4 a 2. Mientras que ante Pérez Zeledón tampoco les sancionaron una pena máxima; el resultado fue de 0 a 0.

Los brumosos tienen una nueva administración, la estabilidad financiera es una constante con los dueños actuales, pero de igual forma, los síntomas de su enfermedad se repiten y pasan factura.