Fiorella Masís. 4 abril
Aarón Cruz fue el jugador más destacado de Saprissa en el partido contra cartaginés. Foto Alonso Tenorio
Aarón Cruz fue el jugador más destacado de Saprissa en el partido contra cartaginés. Foto Alonso Tenorio

Hernán Medford envió a la cancha del Fello Meza a un Cartaginés decidido a buscar la victoria, con vocación ofensiva y conceptos claros. En Saprissa seguramente también tuvieron la intención de dejarse tres puntos, pero diferente a su rival, lo hicieron sin ideas... y también sin alma.

Incluso es difícil descifrar a qué apuesta el conjunto dirigido por Roy Myers. Además, a este equipo morado ya se le nota en el “rostro” la larga racha de siete partidos sin ganar.

Es una combinación entre frustraciones y pocas -o nulas- capacidades futbolísticas.

Tal vez no esté diciendo nada nuevo, pero los de Tibás se encargaron de reafirmarlo este domingo.

Cartaginés sí mostró sus armas, sí se encargó de dominar el medio campo e irse al frente de ataque. Pero también tuvo un gran pecado: incapacidad para anotar.

Los brumosos se impusieron en todo, menos en goles y al final eso se traduce en un punto que de poco le sirve.

Incluso fueron dueños del partido jugando con un hombre menos durante casi 80 minutos.

Róger Rojas vio incrédulo la tarjeta roja cuando apenas calentaba el segundo tiempo (49′). En el banquillo, Medford volvía a mostrar su impotencia, esta vez por la polémica decisión arbitral.

Las tomas de televisión no permiten observar una imagen realmente clara de la acción, pero antes de que Rojas cometiera la supuesta agresión sobre Esteban Espíndola (49′), el hondureño recibe falta dentro del área.

Cartaginés perdió a su mejor hombre y todo hacía pensar en un cambio radical sobre la gramilla del estadio brumoso. Nada de eso pasó.

Fue hasta los últimos cinco minutos que Saprissa se vio decidido a buscar la victoria, pero tuvo un largo periodo en que solo se dedicó a defender.

Ni siquiera contando con un hombre de más pudo inclinar un poco la balanza a su favor.

Cartaginés apostó por ser más precavido, sin que eso le impidiera continuar llegando al marco de Aarón Cruz.

Durante la primera parte generó al menos tres ocasiones de cara al gol, dos de ellas con un desacertado David Ramírez.

No había transcurrido ni un minuto y Róger Rojas puso en aprietos a los defensas morados, con un remate que rechazó Cruz. El rebote le quedó a Ramírez, pero no pudo enderezar su disparo.

El exmorado también se lamentó en el 45′+1, cuando pegó en el palo una pelota.

Después hubo otro remate de Byron Bonilla y Cruz hizo su parte en el achique (45′+2).

Los de la Vieja Metrópoli fallaron en dar el último puntillazo, mientras el arquero visitante cumplió con su trabajo. Decir que Cruz fue la figura del partido también refleja dónde estuvo más la pelota.

Tras el descanso solo varió la cantidad de jugadores que tuvo Cartaginés, que con menos recursos, al menos en cantidad, continuó siendo el mejor.

De Saprissa apenas se pudieron contar algunas aproximaciones en pies de Michael Barrantes (67′) o en el epílogo, con el joven Jeiner Ballestero (88′). Hasta ahí.

El resto fue una historia contada con colores azul y blanco, y con la gran debilidad en definición.

Andy Reyes, en su primera pelota, no pudo enderezar bien el disparo y Carlos Barahona también erró en un cabezazo.

Dos historias diferentes, pero contadas con una misma palabra: crisis.

Sorprendentemente Saprissa sigue en zona de clasificación, sin que eso oculte uno de sus peores momentos de los últimos años.