Esteban Valverde. 23 septiembre
Marcel Hernández anotó un doblete ante Saprissa, el cubano fue la figura brumosa en la victoria 4 a 0. Fotografía: José Cordero
Marcel Hernández anotó un doblete ante Saprissa, el cubano fue la figura brumosa en la victoria 4 a 0. Fotografía: José Cordero

Cartaginés hizo lo que quiso en el Ricardo Saprissa. El cuadro brumoso montó un baile e hizo suya la casa morada y desapareció al equipo dirigido por Wálter Centeno que se fue con un 4 a 0 para la casa. ¡Y le salió barato!

Marcel Hernández se encargó de ser un dolor de cabeza para Esteban Espíndola y Aubrey David; Andy Reyes también hizo lo suyo. Los brumosos fueron muy superiores a los tibaseños durante todos los 90 minutos. El partido bien pudo terminar 6 a 0.

Desde el minuto inicial se notó el hambre blanquiazul por devorar a su contrincante; el artillero cubano ganó a Espíndola un duelo aéreo y provocó que Aarón Cruz se ensuciara el uniforme en los primeros 60 segundos.

Solo tres minutos después de esta acción, Cartaginés abrió el marcador con una jugada planificada de balón parado, Ryan Bolaños puso la pelota en el primer palo en un tiro de esquina y Andy Reyes, con un ligero desvío, marcó.

Andy Reyes (der.) celebra su anotación ante Saprissa. Fue el primer tanto de los brumosos. Fotografía José Cordero
Andy Reyes (der.) celebra su anotación ante Saprissa. Fue el primer tanto de los brumosos. Fotografía José Cordero

El golpe de la anotación atontó tanto a Saprissa que un minuto después Marcel Hernández celebraba su primer gol y el segundo de su club. El isleño sacó un riflazo desde lejos que fue mal controlado por Cruz; al portero se le resbaló el esférico que terminó entrando.

En el banquillo del Saprissa todos se vieron la cara, Wálter Centeno observó el césped, mientras la confusión era notoria entre los futbolistas que estaban en el campo.

De Cartaginés se destaca que mientras en la S intentaban dominar con pasividad, los vestidos de blanco mordían, incomodaban en cada acción. Así provocaron mucho error en la salida y también sacaron de su zona de confort a una línea medular acostumbrada a dominar a sus amplias.

Marcel montó su espectáculo en el Ricardo Saprissa. Hernández quitó marcas, sacó faltas, metió miedo, así se notó cuando tiró las pelotas a correr y los defensores, en vez de achicar, le daban espacio. ¡Inexplicable!.

El '9′ marcó otra diana más de tiro libre al cierre del primer tiempo, una joya. En el 58′ Mauricio Montero puso el 4 a 0 de penal. Después de ese último gol, Cartaginés pudo anotar hasta cuatro goles más.

El cuadro de Medford entró como toro de lidia ante torero, fuerte, agresivo, aguerrido; mientras su rival fue una víctima fácil de castigar; el campeón nacional no tuvo fútbol, empero tampoco actitud.

Saprissa fue pasivo, no tuvo orgullo y menos vergüenza deportiva... Cómo hizo falta la afición morada en la grada para exigir ante un papelón que se vio en el campo. De los locales solamente se salvaron por rendimiento: Jimmy Marín, Johan Venegas y David Guzmán, quien intentó empujar cuando su equipo ya estaba entregado.

Jimmy Marín abandonó el campo de juego moviendo su cabeza de izquierda a derecha como clara señal de negación, mientras Marcel aplaudía y mostraba fortaleza mental.

Hernán Medford tiene a sus muchachos totalmente inyectados y ‘agrandados’. En actitud, intensidad y ambición, el cuadro del Pelícano es ampliamente superior al resto de equipos del torneo nacional, eso se le ve en cada entrada, en cada enfrentamiento individual. Si algo hay que reconocerle a ese equipo es con actitud está marcando gran diferencia futbolística; Saprissa fue una víctima más.

El domingo Saprissa y Cartaginés chocarán de nuevo en un duelo que puede terminar de hundir la moral morada y elevar al cielo el ánimo brumoso.