Verdolagas están cuatro puntos abajo en la acumulada con respecto a los lecheros y se topan a falta de dos fechas para el cierre del torneo

Por: Cristian Brenes, Juan Diego Villarreal 17 abril, 2016
El generaleño Din John Arias (izquierda) celebra el gol que le dio el triunfo a Pérez Zeledón ante Liberia con Erick Scott (derecha)
El generaleño Din John Arias (izquierda) celebra el gol que le dio el triunfo a Pérez Zeledón ante Liberia con Erick Scott (derecha)

Carmelita y Uruguay tendrán su final en el Torneo de Verano cuando se midan, a mitad de semana. No será una que entregue un título, sino una que puede valer para quedarse en la Primera División y evitar el calvario de descender.

El empate de los verdolagas ante Belén sin goles en el Morera Soto y la derrota de los charrúas ante Santos por la mínima en Guápiles, en la fecha 20, hizo que la distancia entre estos dos equipos se redujera a solo cuatro puntos, a falta de dos jornadas para que termine el certamen.

Los carmelos lograron sumar siete de los últimos nueve puntos para llegar a 37 unidades en la tabla acumulada, mientras que los uruguayos arrastran cinco derrotas consecutivas y tienen 41, lo que hace que se metan de lleno en un problema que parecía ser lejano para ellos.

Este panorama hace que el duelo del próximo miércoles a las 8 p. m., en el que el equipo de Rónald González visita al de Vinicio Alvarado, sea vital para ambos clubes.

De ganar Carmelita se pondría a solo uno de los coronadeños, mientras que un triunfo o un empate de Uruguay, los salvaría de irse a segunda y condenaría a su rival de turno.

La trascendencia de este choque es total y así lo ven los implicados en una lucha que revivió y en la que ahora hay dos protagonistas, luego de que Pérez Zeledón se impusiera 1 a 0 a Liberia y salvara la categoría.

"Será una final, dependemos de nosotros mismos y es claro que tenemos que ir a ganar para tener opciones. Cuando estábamos a 12 puntos era difícil sentarse acá en la conferencia de prensa y hablar, pero ahora estamos vivos y muy orgullosos del trabajo que hemos realizado", comentó Alvarado.

La brasa del descenso está más caliente que nunca y con una final de por medio por no descender.