Fanny Tayver Marín. 25 noviembre, 2020
Bryan Ruiz fue uno de los jugadores que influyó en que Alajuelense avanzara a los cuartos de final de la Liga Concacaf. Fotografía: Prensa Alajuelense
Bryan Ruiz fue uno de los jugadores que influyó en que Alajuelense avanzara a los cuartos de final de la Liga Concacaf. Fotografía: Prensa Alajuelense

Que los hombres de experiencia aparezcan cuando las cosas se ponen cuesta arriba era una de las necesidades urgentes de Liga Deportiva Alajuelense para tratar de corregir lo que se presentó en los torneos pasados, cuando el equipo quedó a la orilla de volver a celebrar un título.

En la actualidad, los manudos tienen un equipo que refleja la combinación exacta entre la experiencia y juventud.

Lo sucedido la noche del martes en la gramilla híbrida del Morera Soto podría verse como un simulacro para la Liga, cuando se acercan las instancias finales.

Avanzar a los cuartos de final de la Liga Concacaf ante el San Francisco de Panamá no fue tan sencillo para los rojinegros, pero lograron resolver el acertijo.

El gol salió de la astucia en los rebotes, primero con un chispazo de Bryan Ruiz y luego con la definición de Jurguens Montenegro.

No hubo ansiedad, ni desesperación, pero en la cancha sí se reflejaba cómo los hombres de experiencia influyeron de forma notoria para que la Liga siga con vida en esta competición internacional.

La dosis más fuerte del liderazgo la aporta el capitán. Su visión de juego incide mucho, por su estilo, los pases y las marcas que jala.

Orden desde atrás. En la portería, Leonel Moreira siempre está atento, pero a la vez le insistía a sus compañeros en que siguieran concentrados. Esa clave era importante, porque una serie a un partido se convierte en una ruleta rusa.

Junior Díaz regresó después de la lesión y mostró mucho aplomo atrás. Quien no supiera que hasta había pasado por el quirófano jamás pensaría que tenía tantos días sin ver acción y el mismo Adolfo Machado se vio más aplicado.

El gol no cayó en el primer tiempo, pero el equipo también sentía la confianza de mirar hacia el banco y ver que había un hombre efectivo como Álvaro Saborío que en cualquier momento los puede sacar de un apuro.

Lo ocurrido contra el cuadro canalero dejó ver que Alajuelense tiene una nómina compacta, con esos jóvenes que alimentan las esperanzas, pero con pesos pesados que tienen la capacidad de echarse el equipo al hombro.

“Es parte de los jugadores experimentados ver ese tipo de situaciones, el equipo sabía lo que tenía que hacer, teníamos bien planificado el partido, pero entró en una etapa de desconfianza en el primer tiempo, fallamos mucho en recepción, mucho pase, jugadas fáciles que normalmente el equipo no falla”, analizó el capitán Bryan Ruiz.

Al presentarse esa situación fue donde vino un cambio.

“En el primer tiempo se vio eso, momentos en los que los jugadores de experiencia paramos y dijimos vamos a tener un poco más la bola, vamos a hacer el juego fácil, vamos a llevar la bola de un lado para otro y en el segundo tiempo lo empezamos a hacer mejor”, relató el mediocampista.

Así fue como en lugar de caerse, Alajuelense seguía en lo suyo, batallando en un partido difícil y poco vistoso.

“El equipo entró en una etapa de más confianza. Logramos anotar el gol e inclusive en algunos momentos pudimos anotar el segundo, entonces yo creo que para eso los jugadores de experiencia tenemos que estar ahí, tomar la iniciativa en momentos en los que el equipo lo necesita”, afirmó.

Ruiz también señaló: “Habrá momentos en los que sea uno, otros en los que sea otro, pero yo creo que como equipo tenemos jugadores suficientemente capaces para ver y tomar esas decisiones en momentos importantes del encuentro”.

Falta más. El partido en sí no le agradó al ’10′ rojinegro, quien durante la mayor parte de la transmisión de ESPN 2 fue elogiado por sus trazos y por su aporte, tanto en labores defensivas como ofensivas.

“Yo creo que el equipo puede mejorar, el primer tiempo fue muy impreciso, fueron fallos que normalmente el equipo no comete, pero dejando eso de lado creo que el equipo siempre estuvo ordenado, se esforzó, corrió, intentó manejar los ritmos del partido”.

Bryan explicó que hubo lapsos en los que la Liga desaceleró un poco el juego para buscar tener la pelota y entrar más por las bandas, porque el cuadro canalero cerraba muy bien al centro.

“Por más de que a veces no salen tan bien las cosas, el equipo está teniendo algo importante, un trabajo que el ‘profe’ viene haciendo hace un tiempo y que los jugadores lo hemos acatado muy bien con cierto liderazgo de algunos que estamos ahí para colaborar dentro del juego, pero con la misma actitud de los jóvenes y de los de experiencia hemos llegado a lograr esto”, detalló.

Además, mencionó que el San Francisco no sorprendió al complicar a la Liga, porque era justamente el tipo de juego que esperaban por parte de ellos.

“Un equipo aguerrido, ordenado, que esperaba tener una oportunidad para poder hacer daño. Inclusive, en el primer tiempo tuvieron un par de opciones que no pudieron concretar y era lo que esperábamos, nosotros por ahí no estuvimos tan finos, especialmente en la primera mitad. En la segunda mitad mejoramos y conseguimos el gol y la clasificación importantísima para la Liga”, acotó.

La agenda. De nuevo, Alajuelense tendrá una semana completa de trabajo. El próximo miércoles, a las 8 p. m., recibirá al Real Estelí, el equipo nicaragüense que eliminó a Herediano en el Estadio Nacional.

Un día antes, a las 9:15 p. m., Saprissa visitará al Marathón de Honduras.

Si los equipos ticos ganan sus encuentros, la fecha del 9 de diciembre estará disponible para que ese día se dispute la jornada 16 del Apertura 2020.

En caso de que uno o los dos equipos nacionales tengan que ir al repechaje de la Liga Concacaf, esa última fecha de la etapa clasificatoria quedaría para el 13 de diciembre.