Por: Fanny Tayver Marín.   Hace 1 día
Bryan Rojas (26) fue uno de los dolores de cabeza para Alajuelense. Él le marcó dos goles a los manudos. El otro tanto lo anotó Jonathan Martínez. Fotografía: Rafael Pacheco
Bryan Rojas (26) fue uno de los dolores de cabeza para Alajuelense. Él le marcó dos goles a los manudos. El otro tanto lo anotó Jonathan Martínez. Fotografía: Rafael Pacheco

Alajuelense tiene un serio problema en este torneo: su propuesta ofensiva no es tan efectiva si todas sus líneas no entran en la misma sintonía.

Carmelita jugó bien la noche del sábado en el Estadio Alejandro Morera Soto y le propinó a la Liga su segunda derrota en casa (3-2), luego de que los manudos habían mordido el polvo ahí mismo contra Pérez Zeledón (2-1), el 28 de julio.

Esas dos caídas contradicen la lógica del fútbol, en la que los equipos siempre se trazan la meta de ser fuertes en su patio y sumar algo afuera.

Los rojinegros registran dos triunfos a domicilio y dos pérdidas como local.

Del medio campo hacia adelante los manudos se ven bien, pero todo lo contrario ocurre en la parte baja, porque es ahí donde los erizos sudan la gota gorda con múltiples apuros.

El entendimiento de Allen Guevara, Jonathan McDonald, Jonathan Moya y Barlon Sequeira pasa la prueba y es aceptable; aunque podría ser mucho mejor, si tuvieran más precisión frente al marco.

Atrás es donde llegan las congojas para la Liga, con su línea de cuatro.

Las lesiones de Cristopher Meneses y José Andrés Salvatierra tienen por las bandas a los jóvenes Yurguin Román y Orlando Galo, mientras que la pareja de centrales con Kenner Gutiérrez y Porfirio López sufre mucho, principalmente cuando tienen que enfrentarse a hombres veloces.

No es una defensa como aquella que Mauricio Montero le pulió muy bien a Óscar Ramírez con Giancarlo González, Johnny Acosta y Luis Marín, a la que luego llegaron Kenner Gutiérrez y Porfirio López.

De los últimos años, el momento más destacado de la Liga en defensa fue con ese muro acicalado por el Chunche, quien actualmente dirige al alto rendimiento y que estadísticamente es uno de los técnicos de fuerzas básicas con menor promedio de gol recibido.

Eso significa que Montero sigue trabajando bien la línea defensiva y que al pertenecer a ese grupo de técnicos de los manudos, podría echarle una mano a Luis Diego Arnáez y a Hernán Fernando Sosa con la zaga.

En parte, ese calvario de Alajuelense atrás se gesta en el medio campo.

Si se lee la boleta de alineaciones de Alajuelense, da la impresión que juega con un solo contención, que es el hondureño Luis Garrido, pero en realidad, a su compatriota Alex López no solo le encomiendan la función de crear fútbol, sino que aparece como un falso contención.

Es decir, está como un volante mixto.

Ronaldo Fonseca considera que los rojinegros deben hacer un ajuste en el sistema.

“Para mí lo que tiene la Liga es falta de equilibrio, es un equipo que no está bien equilibrado. Por el sistema de juego que están usando hoy varios equipos, que es lo que deja la corriente del Mundial, que todos quieren atacar en transiciones rápidas y eso deja atrás un desequilibrio. La Liga con su sistema golpea fuerte, pero a la línea de cuatro la están agarrando muy rápido”, analizó Rolando Fonseca.

Según él, a los manudos les falta un par de jugadores en la zona de construcción que le den soporte a esa línea de cuatro.

“Y los errores se suman al juego, pero son los normales, que todo mundo tiene que dar. Carmelita hizo un gran trabajo, con un equipo joven, con poco presupuesto. En Costa Rica siempre tenemos la billetera de excusa cuando vamos a México y aquí en este partido la billetera no pesó, porque la billetera de la Liga es más grande”.

Fonseca elogia la actitud de los verdolagas y que con trabajo y buenos jugadores se pueden hacer cosas diferentes.

“Si se analizan los goles, todos fueron en transición rápida, todos, incluido el error de Patrick Pemberton. Cuando se tienen esas transiciones y los defensas no son dotados de rapidez, los agarran con tres jóvenes que son muy veloces y entonces siempre toman esa línea de cuatro mal parada y entonces, con cualquier movimiento que les hagan, los dejan muy mal parados”, analizó.

Él dice que ese problema se puede detectar con facilidad, porque en cualquier parte del mundo, cuando se da un tres contra dos o un cuatro frente a tres, si el ataque está armado por gente habilidosa, siempre surtirá efecto.

“Dicen los grandes entendidos del fútbol que hay que trabajar de atrás para adelante. Yo tuve técnicos que lo primero que armaban era el 4-1 o el 4-2 para darle equilibrio a los equipos. Hay que estar bien parados para que todo lo demás en ofensiva dé resultados. Hoy la Liga tiene que trabajar más eso, para que cuando los agarren mal parados en ofensiva sean una muralla y corten las jugadas, que es lo que no están haciendo hoy en día”.

La misma percepción de Fonseca sobre el problema de los manudos la tiene Claudio Ciccia, quien dice que “a la defensa le está recayendo mucho trabajo porque no contiene bien la mitad de la cancha. Creo yo que es más un tema de funcionamiento que de una zona en particular, porque es una medular de mucha transición y poca contención”.

Ciccia dice que eso provoca que se recargue el trabajo sobre los laterales o los centrales.

“Es más un tema de sistema defensivo que de un lugar para puntualizar. La zaga central de Alajuelense no se ve bien porque se le meten entre líneas muchos jugadores rivales. Carmelita hizo un gran partido, pero el sistema defensivo no está bien compenetrado en las dos líneas defensivas de la Liga”, añadió el uruguayo.

Luis Garrido volvió a jugar después de la lesión que sufrió en Grecia. Fotografía: Rafael Pacheco
Luis Garrido volvió a jugar después de la lesión que sufrió en Grecia. Fotografía: Rafael Pacheco

Apuntó que una solución efectiva para que la Liga no se vea tan mal atrás es José Miguel Cubero.

“Cuando juegue al lado de Garrido los dos medio centros le darán más sostén al equipo. Si Arnáez sigue jugando con tres delanteros, tiene que darle un sostén a la media cancha, porque de lo contrario, un equipo con buen juego como Carmelita y con transiciones rápidas le va a complicar todo el torneo. Es un desequilibrio defensivo lo que tiene Alajuelense”, acotó Ciccia.

En cuatro partidos, la Liga ha encajado ocho goles y el 62,5% de esas anotaciones las recibió en el Morera Soto.

Son muchos goles para los manudos, pero Luis Diego Arnáez no señala a Patrick Pemberton por tal situación.

“El remate iba al costado, es difícil para un arquero sobre todo si se la colocan al palo cambiado, pero para mí sería muy fácil decir que la culpa fue de Patrick y no analizar el resto, de dónde nació la jugada. Cualquier remate a marco es peligroso, la bola está húmeda, el tiro va a al costado, él va desplazándose hacia el otro lado porque el jugador del Carmen va hacia la izquierda, después quiebra a la derecha y le pega”, analizó el estratega.

Arnáez sabe que algunos verán el gol como un error, otros lo catalogarán como virtud del jugador que remata, pero negó de forma tajante que en la Liga se ha retrasado el cambio generacional en su portería, “porque así fuera si él tuviera 42 años”.

“Es bien sabido que los porteros tienen una longevidad en el marco mucho más grande que los jugadores de campo y generalmente el portero cuando mejor está es después de los 30 años porque acumulan muchísima experiencia. Hay porteros que terminan con 40 años jugando y a un buen nivel, entonces no pasa por ahí el asunto”, recalcó el timonel.

De 12 puntos en disputa, Alajuelense suma seis unidades y el domingo visitará a Limón.