Esteban Valverde. 22 marzo
Álvaro Saborío atendió a La Nación en el gimnasio en el que desarrolla sus rutinas de CrossFit. Fotografía: José Cordero
Álvaro Saborío atendió a La Nación en el gimnasio en el que desarrolla sus rutinas de CrossFit. Fotografía: José Cordero

La canción ‘Eye of the tiger’ retumba en el ambiente, Álvaro Saborío viste pantaloneta azul, camisa negra lisa, canilleras y tenis del mismo color. Apenas lleva cinco minutos de rutina, pero la indumentaria ya se pegó a su cuerpo empapada de sudor; el artillero no está en una cancha de fútbol, está en un centro de entrenamiento de CrossFit.

Este deporte no tradicional llegó a la vida de Saborío hace un año y un mes, cuando apenas digería su salida sorpresiva del Saprissa. Al final la disciplina se convirtió en el milagro que tanto había buscado para sentir su rodilla derecha en óptimas condiciones.

(Video) Álvaro Saborío encontró en el crossfit el aliado para alargar su carrera

El romperredes tiene un desgaste crónico en el cartílago de su rodilla derecha, dolencia con la que ya se acostumbró a vivir.

El 9 de febrero del 2017, el delantero anunció que no continuaría en el Saprissa, pero el gusanillo por hacer deporte no se calmó y el 11 del mismo mes llegó al Crossfit San Carlos, gimnasio de su mejor amigo, Arturo Pérez.

La intención no era encontrar una cura para la lesión, sino mantener su condición física. Lo que nunca imaginó es que el CrossFit lo haría sentir como hace más de 10 años no se sentía.

Saborío por fin dejó atrás el temor a las canchas sintéticas, y eso queda comprobado porque entrena todos los días en el Estadio Carlos Ugalde Álvarez. Ahora asiste a todas las prácticas de su equipo, a diferencia de los últimos ocho años de carrera deportiva en los que solo se ejercitaba tres veces por semana.

Álvaro no se pierde un solo minuto, no baja la intensidad; lo mejor para él es que en el cierre de la práctica no hay dolor y la inflamación acostumbrada en su articulación derecha desapareció.

“Yo lo que siento es la rodilla más estable, no siento dolor en los 90 minutos de partido, tampoco en los entrenamientos; además, la rodilla no se me está inflamando tanto y eso es muy importante”, manifestó.

El exseleccionado nacional tiene un plan avalado por su entrenador, Arturo Pérez, quien dependiendo de las cargas físicas que afronte como futbolista le adecúa el programa que desarrolla en el box (lugar de entrenamiento).

Saborío no esconde el cansancio que siente durante la rutina de CrossFit. El ariete toma breves periodos de descanso entre cada ejercicio. Fotografía: José Cordero
Saborío no esconde el cansancio que siente durante la rutina de CrossFit. El ariete toma breves periodos de descanso entre cada ejercicio. Fotografía: José Cordero

Cuando la Asociación Deportiva San Carlos tiene juego entre semana, el goleador solo va al gimnasio dos veces y cuando hay descanso por más de cuatro días debe ir en tres ocasiones.

Contrario al objetivo principal del CrossFit, a Sabo no se le busca desarrollar una gran masa muscular, sino explotar al máximo su condición física.

“Nosotros aplicamos ocho de las diez destrezas que nuestra rama desarrolla y se las aplicamos a un atleta de fútbo; entre ellas están: la fuerza, la potencia, la agilidad, el equilibrio, la coordinación, la flexibilidad, la resistencia y la velocidad”, explicó Pérez.

La evolución ha sido tan positiva que el terapeura físico de Saborío, Erick Rodríguez, reveló que tiene cerca de ocho meses de no tocar la rodilla.

“Tengo ocho meses de no tocarle la rodilla a Álvaro porque él no está teniendo problemas con ella. De hecho, lo más fuerte que ha tenido hasta ahora es un desgarro. Desde octubre del 2016 él ha tenido una evolución muy positiva. Acá se juega en canchas sintéticas, en campos no tan buenos, pero la rodilla ha respondido sumamente bien”, valoró.

La ayuda para el maltratado cartílago del atacante se da gracias al fortalecimiento que provocan los ejercicios en diferentes zonas, sobre todo el cuadríceps y demás tren inferior del cuerpo.

“El problema de cartílago está, la lesión se va a mantener por el resto de su vida, pero ahora la diferencia es que está protegida y eso le permite a él sentirse mejor. Los músculos que están fortaleciéndose le ayudan a sobrellevarla”, destacó, Rodríguez.

Según el coach de CrossFit, Arturo Pérez, las rutinas del depredador del área se centran en muchos trabajos de movilidad combinados con fuerza.

'Lo que más me gusta del CrossFit es que lo obliga a uno a llegar al límite. Es un deporte en el que se premia la constancia', Álvaro Saborío.

Por ejemplo, el mundialista de Alemania 2006 hace bicicleta y remo, entre otras actividades.

“Desde que está aquí su estado físico ha ido mejorando cada vez más, de hecho la otra vez nos comentó que se sentía con más fuerza y en mejor condición atlética que cuando estaba en la Selección. Bajó como 4% de grasa y aumentó 3% de músculo. Él tuvo equilibrio entre estar delgado y tener buena fibra muscular”, reveló Pérez.

El futbolista le agarró un gusto especial al deporte, por lo que no descarta hacerlo de forma profesional.

“El motivo fue siempre cuidarme, estar en buen estado físico y por eso me metí a hacerlo, pero al final me gustó y he hablado con Arturo de hacerlo de forma profesional. Nunca pensé que esto iba a ayudarme con el fútbol, pero al final se dio”, expresó el delantero.

Rodríguez, Pérez y el propio Saborío coinciden en que el CrossFit es uno de los motivos por los que el artillero continúa activo.

“Es una cuestión personal de cómo él se vaya sintiendo, pero Álvaro en estos momentos puede jugar en Primera perfectamente. Él está mejor que cuando estaba en Estados Unidos, cuando llegó hizo unas pruebas físicas, se las acabamos de repetir y está mucho mejor... Puede jugar dos o tres años más sin problema”, agregó el entrenador Arturo.

Álvaro Saborío junto a su entrenador Arturo Pérez y su terapeuta físico Erick Rodríguez. Ellos asesoran al jugador para que rinda de la mejor manera en el campo de juego. Fotografía: José Cordero.
Álvaro Saborío junto a su entrenador Arturo Pérez y su terapeuta físico Erick Rodríguez. Ellos asesoran al jugador para que rinda de la mejor manera en el campo de juego. Fotografía: José Cordero.

De hecho, entre broma y verdad, el propio jugador acepta que si este deporte llega antes a su carrera el desarrollo de la misma tal vez hubiera cambiado.

Álvaro Saborío cumplirá 36 años el 25 de marzo, y aunque la sombra de su rodilla derecha siempre le afectó, ahora apareció el CrossFit como un milagro para darle un respiro y permitirle alargar su estancia en la cancha.

Ejercicios que hace Saborío:
Remo.
El delantero realiza este ejercicio para trabajar el tren inferior como el tren superior. Fotografía: José Cordero.
El delantero realiza este ejercicio para trabajar el tren inferior como el tren superior. Fotografía: José Cordero.
Sentadillas.
Este ejercicio le ayuda a reforzar los músculos que están alrededor de la rodilla. Fotografía: José Cordero.
Este ejercicio le ayuda a reforzar los músculos que están alrededor de la rodilla. Fotografía: José Cordero.
Air bike.
En esta máquina el futbolista mantiene su forma física. Fotografía: José Cordero
En esta máquina el futbolista mantiene su forma física. Fotografía: José Cordero