Esteban Valverde. 12 enero
Alex López fue felicitado por Jonathan Moya luego de una de las dos anotaciones que le marcó a Limón. Fotografía: José Cordero
Alex López fue felicitado por Jonathan Moya luego de una de las dos anotaciones que le marcó a Limón. Fotografía: José Cordero

Alex López fue la figura de Alajuelense en el duelo ante Limón. El catracho no solo fue el eje manudo, sino también el goleador al marcar un doblete e impulsar a su equipo en la victoria 4 a 1 sobre la Tromba; sin embargo, el hondureño estuvo de perfil bajo durante los 90 minutos.

El hondureño no celebró las dianas que marcó. Él hizo el primero y tercer tanto; no obstante, solamente aceptó las felicitaciones de sus compañeros y caminó hacia media cancha para esperar el saque del contrario.

Al centroamericano no se le ve desganado en el campo, de hecho una diana nació de la presión que hizo en salida, pero en su cara está ausente la tradicional sonrisa que siempre muestra.

El hecho que marcó a López en los últimos meses del 2019 fue fallar un penal en la tanda que definió el campeón del Apertura. En ese mano a mano con Esteban Alvarado, el ’10′ tiró al centro, Esteban rechazó y celebró mirando fijamente a la gradería rival.

La resaca al desperdiciar una pena máxima es complicada de digerir, sobre todo en una final, porque hay que lidiar con silbidos y recriminaciones de la afición; por ejemplo unos pocos se metieron con Alex en el calentamiento del partido ante Limón.

La seriedad de López era similar al comportamiento de su equipo en el terreno. La Liga quería olvidar lo sucedido hace tres semanas, por lo que ingresó acelerada al cotejo para buscar gol y motivos de celebración.

Así, en los pies de Ariel Lassiter llegaron las mejores ocasiones; no obstante, el extremo jugó puntería con Dexter Lewis. También Marco Ureña no supo aprovechar frente al marco.

Al 15′, un contragolpe caribeño sorprendió a todos, porque Yoserth Hernández lo finalizó con anotación. El estadio Morera Soto quedó en silencio, Andrés Carevic con manos en la cintura miró al césped y Adonis Pineda golpeó su puño contra el zacate.

La diana despabiló a los rojinegros, quienes en ocasiones se notaron hasta desesperados por marcar, temerosos de que el efecto por dejar ir el cetro en el torneo pasado todavía les pasara factura.

La Liga apretaba, llegaba, pero no definía.

En una acción controlada por Limón, Kevin Cunningham se dejó más segundos de lo debido el balón, Alex López le robó la esférica y sirvió a Jonathan Moya, el delantero corrió con la pelota, Alex se metió en la trayectoria del balón y definió.

Moya llegó a felicitarle, pero Alex solo le tendió su mano derecha, Ureña lo abrazó, Machado lo felicitó, empero él se mantuvo serio y con la mirada baja.

Antes de terminar el primer tiempo, Alajuelense le dio la vuelta al marcador, cuando Ariel Lassiter por fin encontró el marco luego de una sobresaliente acción individual de Marco Ureña.

En el inicio del segundo tiempo, los manudos encimaron y lograron generar una ocasión más. Jonathan Moya se escapó por izquierda, disparó y Lewis rebotó, ni Allen Guevara, ni Ureña empujaron la bola, sí lo hizo Alex para su doblete.

Como repetición de la primer celebración: mirada al césped y su mano derecha chocando con la de sus compañeros, así celebró López.

En el 65', el hondureño tuvo su momento de desahogo, cuando salió para que ingresara Barlon Sequeira.

La afición dejó atrás cualquier rencor y aplaudió una actuación destacable de su mago, el centrocampista agradeció el gesto y con su mano derecha saludó, seguidamente se llevó un izquierda al corazón como pidiendo una disculpa.

Para la fase final del duelo, ya sin Alex en el campo, la Liga adquirió confianza, Andrés Carevic hizo ingresar a una joven promesa como Pablo Rodríguez Santamaría, también Anthony López cerró la goleada con un tiro de penal.

Alajuelense continúa mostrándose fuerte, pese al golpe recibido a finales del año pasado. Alex López por su parte, con seriedad, bota con goles la amarga resaca que le dejó el 2019.

“Créame, por más goles que meta no se me olvida lo que pasó el torneo pasado, pero estoy con esa espina dentro de mí”, finalizó el ’10′.