Esteban Valverde. 20 octubre
Jonathan Moya estuvo cerca de su anotación. El delantero en esta acción enfrentó al arquero Douglas Forvis y la marca del zaguero Rándall Alvarado. Fotografía: Jorge Castillo
Jonathan Moya estuvo cerca de su anotación. El delantero en esta acción enfrentó al arquero Douglas Forvis y la marca del zaguero Rándall Alvarado. Fotografía: Jorge Castillo

Liga Deportiva Alajuelense necesitaba un punto, pero consiguió tres. La Liga oficialmente ya logró su primer gran meta: ganó la fase regular. El cuadro manudo venció 2 a 0 a Santos de Guápiles y reafirmó su paso arrollador en el Apertura 2019, en el que es el claro favorito al título.

Los argumentos para ver a los manudos como el equipo más fuerte son 14 partidos invictos, 48 unidades de 57 posibles y 45 goles anotados en 19 partidos.

El plantel rojinegro, fiel a su estilo, llegó al Ebal Rodríguez para explotar las bandas. Andrés Carevic nuevamente sorprendió con cambios en su once, ya que volvió a poner como estelares a Anthony López y Jonathan Moya.

El primer tiempo fue de manejo para los erizos, quienes fueron exigidos una y otra vez por la velocidad de Javon East, Edder Solórzano y Maalique Foster.

Kenner Gutiérrez sacó dos pelotas con firma de gol, cuando desvió una con el pie y, en esa misma acción, el rebote le quedó a Starling Matarrita, quien sacó una raya que noqueó al zaguero, pues no dudó en meter su cabeza para desviar.

Santos, plantel consciente de que si ganaba se volvía a meter en la pelea por clasificar, apretó con todo por la anotación.

El jamaiquino East constantemente regañaba a sus compañeros porque fallaban un pase o no hacían un movimiento al espacio; la presión por conseguir el resultado era notoria.

Alajuelense, como lo hizo frente a Universitarios, no desesperó por anotar. El cuadro dirigido por Andrés Carevic prefirió hacer posesiones largas, tener la pelota en su media cancha y provocar la frustración del contrario.

Este equipo de la Liga es maduro y consciente que un duelo tarda 90 minutos. Así aguardó el momento adecuado para castigar al contrincante de turno.

La ventaja que tiene Carevic es que todos sus futbolistas responden. Jonathan McDonald entró desde el banco de suplentes, en el complemento, para convertirse en la solución ofensiva de los suyos.

El depredador del área tomó un servicio rastrero de Marco Ureña, giró frente a la marca de Juan Diego Madrigal y con un zurdazo dejó sin reacción a Douglas Forvis.

La diana fue el respiro para salir de la presión santista.

Un hombre que merece un reconocimiento especial es Adonis Pineda. El arquero de Alajuelense brilló en dos mano a mano con Javon para salvar su marco y fue determinante para que su escuadra sacara el vital resultado que le permite planear con tranquilidad la fase final del campeonato.

Después de la celebración, el club manudo se adueñó por completo de las acciones. Marco Ureña empezó a figurar más y con un Santos totalmente tirado al ataque los contragolpes quedaron a la orden de la potente ofensiva.

Pasó una ocasión desaprovechada por Ariel Lassiter; no obstante en la siguiente una combinación entre Alex López, Ariel y Marco entregó el segundo tanto.

Andrés Carevic levantó los brazos, hizo un pique en corto en su área técnica que finalizó con un salto y el grito de ¡gooool!

Con la derrota santista es claro que los guapileños casi le están diciendo adiós al Apertura 2019. En el caso de la Liga, ya se aseguró una situación al menos; mínimo son subcampeones nacionales.

Alajuelense se consolidó como el mejor equipo del país en la primera parte del torneo, tres fechas antes de que finalice esta fase inicial. La cima es rojo y negra y la fase regular también.