Fanny Tayver Marín. 7 octubre
Junior Díaz insiste en que la escupa de David Ramírez iba dirigida a él y que le cayó en el rostro. Foto: Rafael Pacheco
Junior Díaz insiste en que la escupa de David Ramírez iba dirigida a él y que le cayó en el rostro. Foto: Rafael Pacheco

En Liga Deportiva Alajuelense apoyan a Junior Díaz y al igual que lo solicitó el defensor el propio domingo, los rojinegros quieren que la acción ocurrida en el clásico, en la que el atacante David Ramírez lanza una escupa, sea revisada por el Tribunal Disciplinario de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol).

Tras el juego, el saprissista indicó: “No voy a mentir, escupí, pero no directamente donde estaba él”. También expresó que el manudo “se tira y hace el show”.

Ante eso, Alajuelense le solicitó a ese órgano que se abra un proceso disciplinario con fines sancionatorios en contra del futbolista morado, de acuerdo con lo que dicta el artículo 83 del Reglamento Disciplinario del Fútbol de la Primera División.

En el documento redactado por la Liga y que está firmado por el gerente deportivo Agustín Lleida, los erizos enumeran cinco razones para esa solicitud.

La primera es que en el informe arbitral del clásico en el que Alajuelense venció 2-5 a Saprissa, Juan Gabriel Calderón indica que la expulsión de Ramírez al minuto 87 obedece a la acumulación de dos tarjetas amarillas, detallando que la segunda la recibió “por provocar a un adversario (conducta antideportiva)”.

En la Liga argumentan como segundo motivo que “el jugador David Ramírez Ruiz, al minuto 87 del partido escupe sobre la humanidad de nuestro jugador Junior Enrique Díaz Campbell, situación que no fue consignada en el reporte arbitral”.

Este es el reporte arbitral tras el clásico.
Este es el reporte arbitral tras el clásico.

Como tercer punto en la petición, Alajuelense señala que lo ocurrido está contemplado en el artículo 38 del Reglamento Disciplinario vigente como parte de las “faltas muy graves dentro de un partido de fútbol”.

“Se sancionará con una suspensión de seis a ocho partidos por escupir a un jugador u oficial y una multa de ¢250.000, así como a miembros de la Cruz Roja o grupo de apoyo análogo a la autoridad pública, miembros de seguridad privada del club organizador, aficionados o público en general, y se sancionará con una suspensión de doce a dieciocho meses por escupir a oficiales de partido y una multa de ¢500.000”, versa en dicho artículo.

En la cuarta anotación, la Liga indica que “de los videos del partido y las notas de prensa, queda demostrado que la agresión se da. El jugador admite que escupe a nuestro jugador, lo cual es una falta no solo gravísima, sino totalmente antideportiva que debe ser sancionada de forma drástica. Ningún jugador merece ser tratado de esa forma y este acto es reprochable. Debemos erradicar estos actos del fútbol”.

Y en la quinta, los erizos recuerdan que existe un antecedente jurisprudencial, porque en abril de 2016, a Erick Marín lo suspendieron ocho fechas por escupir a Daniel Colindres. Además, adjuntan varias notas de diferentes medios de comunicación sobre lo sucedido y con las reacciones tanto de Díaz como de Ramírez.

Finalmente, en la misiva, Alajuelense le solicita al Disciplinario “que se inicie el procedimiento y se establezcan las sanciones del caso”.

El Tribunal Disciplinario puede actuar de oficio para analizar por video cualquier acción de un partido, pero en esta ocasión deberá hacerlo, en vista de que la Liga lo está solicitando expresamente.