Fanny Tayver Marín. 21 enero
Desde que llegó al fútbol tico, Luis Garrido ha jugado 51 partidos con Alajuelense. Fotografía: José Cordero
Desde que llegó al fútbol tico, Luis Garrido ha jugado 51 partidos con Alajuelense. Fotografía: José Cordero

Que Luis Garrido sea titular indiscutible en Liga Deportiva Alajuelense no sorprende, pero cuando el técnico decide que él debe cederle su puesto a un compañero, en el aficionado rojinegro se despierta el temor de que algo malo sucederá con su equipo y en la cancha también se crea una especie de desorden.

El contención tiene un año de actuar con los manudos y durante este tiempo, ha salido de cambio en 17 ocasiones, de las cuales, solo una fue por lesión. En esos partidos que lo sacaron, la Liga tuvo un balance de ocho triunfos, tres empates y seis derrotas, para un rendimiento del 52.9%, muy inferior al 65% general del cuadro manudo en el último año.

Pero más allá de los números, la realidad es que la Liga pierde más de lo que gana cuando sacan a Garrido.

De eso hay ejemplos claros. Uno de ellos se convirtió en el principio del fin de Nicolás dos Santos, en la cuadrangular del Clausura 2018, cuando los erizos llevaban un 3-0 de ventaja contra Saprissa en el Morera Soto. El charrúa lo sacó del clásico en el minuto 70 y los morados empataron el juego.

Luis Diego Arnáez también lo ha hecho, en partidos en que parece amarrado el triunfo o en los que necesita ir por el todo o nada.

Unas veces le funciona, pero en otras se complica, como en el juego de vuelta de la semifinal del torneo pasado contra San Carlos. La Liga ganaba por la mínima y eso le bastaba para avanzar. Garrido salió en el minuto 67 y los norteños anotaron en el 84′, forzando a tiempos extra y penales.

Y la última vez que ocurrió fue el sábado, en la derrota de los manudos contra los Toros del Norte en el Morera Soto con un gol de Alberth Villalobos cuando el partido ya estaba cerca de terminar.

Garrido jugó 69 minutos y sin él, a los rojinegros les quedó un hueco en el mediocampo.

“Todos sabemos lo que nos da Garrido, se nota, el correr, el meter, el hacer coberturas, el cerrar espacios, pero obviamente hay momentos en los que ocupamos atacar más y el cuerpo técnico toma la decisión de sacarlo. Al final es decisión de ellos, uno no se puede meter, ni decir sí o no, pero todos sabemos lo que nos aporta y sabemos la calidad de jugadores que tenemos en el banco que nos pueden revolucionar un partido”, expresó el delantero Jonathan McDonald.

Indicó que tampoco es bueno que el equipo sea tan dependiente de un futbolista.

“Todos tenemos que estar preparados y no podemos abusar de un jugador, porque a veces siento que abusamos de él, de la condición de él, de la marca, de la presión y algunos se relajan cuando él sale a presionar y no desconfían de la capacidad de él, así nos cierran la línea y a veces no puede y el resto de nosotros tenemos que solucionarle a él también”, reseñó el atacante.

A nivel colectivo, la Liga confía mucho en que Garrido siempre les va a solucionar cualquier situación con la pelota, pero cuando los manudos saben que no está, los traslados se les complican y el equipo queda partido.

Tras la derrota del sábado en casa contra San Carlos, la Liga jugará el próximo domingo contra Limón en el Juan Gobán.