Fanny Tayver Marín. 20 agosto
Alajuelense alza la voz al sentirse perjudicado por fallos arbitrales. Hugo Cruz pita penal en contra de los manudos en una falta inexistente de Luis Garrido sobre Johnny Gordon. Fotografía: John Durán
Alajuelense alza la voz al sentirse perjudicado por fallos arbitrales. Hugo Cruz pita penal en contra de los manudos en una falta inexistente de Luis Garrido sobre Johnny Gordon. Fotografía: John Durán

En Alajuelense existe preocupación porque consideran que no hay un trato equitativo a la hora de impartir justicia.

Los manudos consideran que desde que empezó el torneo, se vienen dando una serie de fallos arbitrales que los perjudican y que no pasa nada.

El primer inconveniente surgió en la jornada de apertura, cuando los erizos visitaron a Grecia y Kenner Gutiérrez vio la cartulina roja por acumulación de amarillas.

La segunda tarjeta para el defensor en ese partido fue muy drástica, porque tras despejar el balón chocó de forma accidental con Johan Condega, y el guardalínea José Montes no le dijo nunca al central Benjamín Pineda que fue una acción fortuita y que no daba para la amonestación.

En ese mismo juego, el arquero de Grecia Kevin Ruiz tomó la pelota con las manos fuera del área y no se pitó el tiro libre a favor de los manudos.

Otro error se produjo en el cierre del partido entre Alajuelense y Pérez Zeledón. Allen Guevara fue derribado en el área por Keylor Soto ante la mirada clara del central Keylor Herrera y el silbatero no sancionó la pena máxima.

Los fallos más recientes se produjeron el domingo en Limón.

Un codazo de Grevin Méndez hacia Jonathan McDonald no se sancionó como falta.

Al parecer, Hugo Cruz lo consideró como una acción accidental, solo que por una jugada que a diferencia de esa no le provocó una cortada a un jugador que posteriormente ameritó seis puntos de sutura, a Porfirio López lo amonestó.

Y lo más grave, según los rojinegros, fue que estando muy cerca de la jugada, una falta de Johnny Gordon contra Luis Garrido se sancionó como penal para Limón.

“Nosotros estamos muy preocupados y muy molestos porque han sido errores muy gruesos, empezando con la expulsión de Kenner allá en Grecia, siguiendo con el penal que no se sancionó sobre Allen Guevara, el pital en contra que nos pitan en Limón y algo que también nos tiene molestos es la indiferencia de Hugo Cruz con la situación de Jonathan McDonald”, apuntó el gerente deportivo de la Liga, Javier Delgado.

Dijo que es una jugada de fútbol, donde hay roce y contacto, al punto de que le rompen la barbilla al atacante.

“Hugo siguió la jugada. En el seguimiento de la jugada Alex López hizo falta, le sacaron la amarilla que estaba bien sacada y sorprendentemente Hugo Cruz ni siquiera se dignó en volver a ver qué había pasado con McDonald, sino que mandó al minuto de hidratación, dejando a Jonathan en el suelo y esa indiferencia nos molesta mucho”.

Según Delgado, siempre se ha dicho que la integridad de los futbolistas es lo primero y que en ningún momento puede ser de otra forma.

Además, dijo que si Limón hubiese anotado ese penal, a la Liga se le complicaba el partido y que podía haber cambiado totalmente el resultado que se dio.

“Eso ya trae consecuencias deportivas. Para nadie es un secreto que la presión es mucha, que los resultados que se habrían dado pueden desencadenar en decisiones que pueden comprometer la estabilidad del cuerpo técnico, jugadores, de la misma dirigencia y esas son cosas que uno piensa que no tendrían que suceder”, citó.

Y agregó: “Los árbitros son humanos, pueden fallar, estamos de acuerdo, pero errores como el de este domingo, esa falta de penal gracias a Dios que no tuvo mayores consecuencias para Luis Garrido, porque la patada fue en el pecho. Si hubiese sido en la cara imagínese, por la fuerza con la que Gordon iba a disputar el balón”.

De una vez, Delgado asegura que no había mala intención del defensor de Limón, “pero él por su afán de hacerse con el balón hay contacto, pero la sorpresa para todos nosotros fue que Hugo Cruz, estando a dos o tres metros, pita penal y ahí es donde nosotros sí queremos evitar que pase algo, porque esto es el inicio del torneo, imagínese eso en una semifinal o en una final, ahí es donde estamos muy preocupados”.

El caso de Jonathan McDonald. En redes sociales, los aficionados de la Liga también están muy molestos, pues aseguran que los árbitros pitan diferente cuando se trata de Mac.

Y a nivel del equipo, también están convencidos de que eso es así.

“Imagínese esa jugada al revés, que sea McDonald el que tiene ese contacto con el jugador de Limón, probablemente uno podría pensar que ahí sí la situación hubiese sido muy distinta por ser Jonathan. Nosotros no lo personalizamos en él, sino en que cualquier jugador que sufra un golpe así tiene que ser atendido inmediatamente”, acotó Delgado.

Añadió que se reflejó minutos después, porque el delantero tuvo que sentarse en la cancha porque estaba mareado.

Un mareo hizo que Jonathan McDonald se sentara unos minutos en la cancha del Juan Gobán. Fotografía: John Durán
Un mareo hizo que Jonathan McDonald se sentara unos minutos en la cancha del Juan Gobán. Fotografía: John Durán

“Él sabía que tenía que seguir porque no teníamos cambios y en ese esfuerzo puede ser contraproducente, pero lo de McDonald llama mucho la atención. No puede ser que por situaciones que han pasado hace mucho tiempo, no se le tome la importancia necesaria. Es un jugador como cualquier otro en el fútbol nacional”.

Al ser situaciones repetitivas, el propio atacante debe sentirse indefenso. Sin embargo, Delgado considera que todo lo que él ha vivido en su carrera deportiva lo ha fortalecido.

“Jonathan ha hecho un esfuerzo enorme. Si otra gente no lo reconoce, nosotros sí lo reconocemos. Él ha tratado siempre de priorizar siempre el juego antes que otra situación, pero hay situaciones que no y que uno puede pensar que es algo personal contra Jonathan. Ese es el problema”, insistió.

A Jonathan McDonald le hicieron un vendaje especial para que pudiera seguir en el partido. Fotografía: John Durán
A Jonathan McDonald le hicieron un vendaje especial para que pudiera seguir en el partido. Fotografía: John Durán

Repitió que en el fútbol hay roce y eso es normal, pero no lo es ignorar lo que pasó.

“Si hay sangre hay que llamar rápido a la atención médica, puede ser un golpe peligroso, no solo a Jonathan, sino a cualquier otro jugador y esa falta de interés de Hugo lo molesta a uno y al jugador que externó su molestia. Gracias a Dios los compañeros lo agarraron, lo calmaron, porque yo probablemente en la situación de Jonathan reacciono igual o peor”.

Además, Delgado dijo: “Jonathan ha hecho lo posible por mantenerse fuera de situaciones como esta, pero cuando se da, no queda más que ponerse en el lugar de él y entender que se debe sentir tratado diferente a los demás”.

¿Qué hacer? En la Liga también inquieta que fecha a fecha se producen fallos arbitrales y no pasa nada.

“Cuando pasó la expulsión de Kenner, nosotros mandamos video y mandamos la nota correspondiente al Comité Disciplinario y respondieron que no podían hacer nada porque era un fallo de apreciación del réferi. Ahí es donde uno se siente indefenso y hay una equivocación que todos la vemos al revisar el video y no pasa absolutamente nada”, indicó Delgado.

Este lunes por la noche sesionará la Junta Directiva de Alajuelense y el gerente deportivo solicitó que lo recibieran para ver cuál será el paso a seguir con esta situación.

“Yo creo que la Comisión de Arbitraje tiene que tomar cartas en el asunto porque es muy temprano y que en cinco fechas haya cuatro errores gruesos sobre nosotros y yo sé que en otros partidos se han dado fallos, eso no es lo que todos nosotros deseamos. Queremos que el réferi pase sin tener ningún tipo de situación en los partidos”.

Insistió en que los silbateros son seres humanos que se equivocan como usted o como yo, pero que “hay errores que no, yo todavía no entiendo qué interpretó Hugo en el penal”.

“No me imagino qué vio, qué ángulo tenía como para tener tanta seguridad de pitar un penal, viendo que más bien fue el jugador nuestro el que recibió el golpe. Estaba a tres metros. He visto la repetición muchas veces y nadie le estaba tapando”, concluyó.