Esteban Valverde.   17 octubre
Marco Ureña remata para conseguir la segunda anotación de Alajuelense ante Universitarios. Fotografía: José Cordero

Alajuelense es inalcanzable para 10 equipos y solo Saprissa podría cazarlo en el primer lugar, pero no superarlo por puntos. El conjunto erizo venció 3 a 0 a Universitarios y llegó a 45 unidades en el Apertura 2019. De esta forma sólo una catástrofe eriza combinada con una seguidilla de cinco victorias saprissistas pondría en riesgo ese primer puesto.

Ese primer lugar le permite a los aficionados rojinegros soñar, ilusionarse, sonreír, celebrar y abrazarse, porque aunque no les da el cetro sí hay que aceptar que les permite ser el plantel que está más cerca de alzar esa copa. Si lo termina de amarrar, con una unidad más, tendrá hasta dos oportunidades para pelear por el trofeo, ya que se asegurará la gran final.

La Liga no baja el ritmo, cualquier jugador le responde en el campo y se le nota la ambición por continuar sumando. El 3 a 0 fue un marcador corto para los rojinegros si se cuenta que cuatro pelotas pegaron en los palos y el arquero Bryan Morales sacó otras dos ocasiones.

En la etapa inicial, el cuadro dirigido por Andrés Carevic explotó sus bandas, sobre todo la izquierda donde Ariel Lassiter cada vez se consolida más como pieza clave. El extremo desbordó cinco veces con éxito en todas y colocó centros desaprovechados por Jonathan McDonald y Allen Guevara.

La opción más clara fue la del Cusuco, el número '16' solo frente a Morales no pudo rematar rastrero a dos metros del marco y su pelota pegó en el horizontal. Seguidamente, en la siguiente ofensiva, Jonathan McDonald tomó una pelota en la bomba del área y con un derechazo le movió el vertical izquierdo al arquero.

Andrés Carevic con sus manos jaló su cabellera, Adonis Pineda aplaudió y Mac acató a sonreír.

La gran virtud de los líderes del certamen fue no desesperarse, pese a que la pelota no ingresó. Al equipo no se le notó inquietud, mucho menos ansiedad, no obstante sí se le vio deseo por devorar al contrincante, por castigar sin piedad.

Terminó el primer tiempo y Carevic aplaudió, abrazó a Alex López y mientras se dirigían al camerino con su mano le señaló el área universitaria: 'Hay que seguir, hay que seguir', insistía a su cerebro.

El DT supo leer el partido, él sabía que la anotación llegaría en el complemento.

La Liga entró con deseo de acabar lo antes posible con el 0 a 0, al final la llave estaba en la táctica fija.

Alex López cobró un tiro de esquina, Kenner Gutiérrez saltó sin marca en el punto de penal y celebró la primer diana.

Cuando cayó el primero, empezaron a llegar a los demás. Marco Ureña cuatro minutos después, en el 65', se tuvo confianza y desde fuera del área tomó un rebote que puso en el ángulo izquierdo para ponerle la tercer capa de pintura rojinegra al primer puesto.

Pese a ir 2 a 0, los manudos no bajaron el ritmo y por el contrario siguieron atacando. Ariel Lassiter en el 90', después de reventar una pelota en un vertical, tuvo su premio y marcó el tercero definitivo.

El pitazo final le permitió a Adonis Pineda celebrar como si hubiera marcado un gol, Kenner Gutiérrez se fundió en un abrazo con José Salvatierra y Andrés Carevic gritó: '¡Vamooos!'.

El León suma una goleada más a sus estadísticas, además otra víctima en su camino a asegurar la cima y puso pie y medio en la gran final, solo necesita una unidad más para dejarse el primer puesto matemáticamente, pero sin duda, por rendimiento, ese lugar ya es rojinegro.