Fanny Tayver Marín. 12 mayo
En Alajuelense tienen la fe de que este domingo avanzarán a la gran final contra Herediano. Fotografía: John Durán
En Alajuelense tienen la fe de que este domingo avanzarán a la gran final contra Herediano. Fotografía: John Durán

Alajuelense está obligado al triunfo este domingo si quiere avanzar a la final del Clausura 2018.

El reto no es fácil, porque la última vez que los rojinegros ganaron en condición de visita ante Saprissa data del 4 de mayo de 2016.

Aquel día, los erizos sellaron la victoria por 1-3 en el juego de vuelta de la semifinal del Verano 2016 y avanzaron a la final con un global de 5-1.

Desde entonces, la Liga ha visitado en cinco ocasiones a los morados y el León salió sin puntos de esos encuentros.

"Esa es una racha que también nos la podemos quitar de encima el domingo", afirmó el volante Allen Guevara.

Según él, con Luis Diego Arnáez los manudos volvieron a confiar en su fútbol y en su capacidad para ganar, algo que a su criterio ha sido la clave para que consiguieran los dos triunfos ante Herediano y la victoria frente a Santos.

"Nos daban por muertos y aquí estamos. Teníamos mucho tiempo de no ganar en el Rosabal Cordero y lo hicimos, también arrastrábamos muchos partidos sin ganarle a Santos y ya lo logramos, no veo por qué no podamos volver a sumar tres puntos en el Saprissa", comentó.

El arquero Patrick Pemberton asegura que será un partido complicado, pero confía en que su equipo podrá lograr su objetivo en Tibás.

"Decían que ya estábamos eliminados cuando apenas se habían jugado dos partidos de la cuadrangular y en ese momento teníamos la misma cantidad de puntos que Saprissa, hay cosas que uno no entiende, pero el León resurgió y ahora estamos mucho más fuertes que nunca", apuntó el guardameta.

Para Pemberton, ellos harán un juego inteligente, porque está seguro de que esta Liga no se dará por vencida y que peleará por llegar a esa final.

"Adquirimos un compromiso en el camerino y lo que queda es demostrarlo, porque nadie daba un cinco por nosotros y todo mundo pedía nuestras cabezas, pero no somos los mejores cuando ganamos ni los más malos cuando perdemos", indicó.

Jonathan McDonald afirma que desde aquella serie semifinal del Verano 2016 no había un clásico en el que verdaderamente se jugara algo decisivo como el de este domingo.

"Nos vamos a jugar la final y eso lo convierte en una final. Va a ser un partido cerrado, donde el que aproveche las pocas opciones de gol ganará y nosotros lo tenemos claro", apuntó el máximo anotador de la Liga contra la S.

"Desde que empezó la cuadrangular sabíamos que este último partido sería decisivo y toca ir a cerrar fuertes, seguros, contundentes y más unidos que nunca. Tenemos que quitarnos esa racha ahí, así como lo hicimos contra Heredia, pero no va a ser fácil ni un partido abierto, como los últimos clásicos", señaló el atacante.

McDonald prevé que Saprissa intentará marcar un gol tempranero, como lo ha hecho en los últimos clásicos.

"Nosotros no nos vamos a llegar a encerrar, la Liga está acostumbrada a jugar en cualquier terreno y vamos a hacer nuestro juego, de toque, de lucha, de entrega y ver qué pasa en los 90 minutos".

El atacante considera que los equipos llegan a este clásico tras un empujón emocional grande.

"Ellos no empezaron tan bien o como deseaban y se levantaron en los últimos partidos como nosotros, así que va a ser un partido muy emotivo", pronosticó.

Cuando la Liga destituyó a Nicolás dos Santos y nombró a Luis Diego Arnáez en su lugar, el presidente del club, Fernando Ocampo, retó a los jugadores y les dijo que sí son capaces de conseguir cuatro victorias en fila.

"Son de esos retos bonitos que a uno le gustan como futbolista, que te lancen un reto así, llevamos tres de tres, pero no hemos ganado nada. Hoy nos faltan los mismos tres partidos para ser campeones. Vamos pasito a pasito y aprovechar este partido que va a ser histórico y esa historia tiene que ser positiva para nosotros", acotó McDonald.

El clásico 316 entre Saprissa y Alajuelense comenzará a las 4 p. m. y será dirigido por el central Ricardo Montero.