Fiorella Masís. 6 junio

La ausencia de afición en los estadios es un padecimiento para la mayoría de equipos de la Liga de Ascenso, incluso es el pan de cada día de muchos clubes de la máxima categoría.

Sin embargo, en la segunda división existen seguidores identificados con algunas escuadras, sobre todo aquellos provinciales.

Sporting FC tiene la etiqueta de favorito para la final del Clausura. Actualmente es el campeón de Apertura. Foto de Jorge Castillo
Sporting FC tiene la etiqueta de favorito para la final del Clausura. Actualmente es el campeón de Apertura. Foto de Jorge Castillo

Eso no sucede entre los dos finalistas del Clausura, Escazuceña y Sporting FC. Son instituciones nuevas, pero con proyectos fuertes, tanto desde el plano deportivo como social.

En este momento esa es su principal fortaleza, mientras intentan construir la identidad que muchos señalan como su gran falencia.

En publicaciones hechas en el Facebook de la Liga de Ascenso, varios comentarios apuntaban a este tema: equipos sin afición.

Y no es algo nuevo, lo adolecen la mayoría de clubes ascendidos. Jicaral, Grecia y la U (ahora en segunda) lo han vivido. De hecho, según las estadísticas de la Unafut, hasta la fecha 14 eran los tres con menos aficionados cuando jugaron como locales.

Escazuceña venció a Futbol Consultants en la semifinal. Foto Jeffrey Zamora
Escazuceña venció a Futbol Consultants en la semifinal. Foto Jeffrey Zamora

Los de Puntarenas acumularon 3.901 personas en su casa durante siete partidos, la U 2.365 en la misma cantidad y los griegos apenas 1.762, pero en cuatro juegos.

La falta de estadio o la incapacidad para tenerlo en buenas condiciones también ha sido una debilidad. Sin embargo, en este apartado las dos instituciones aspirantes al ascenso tienen su casa. Escazuceña juega en el Nicolás Masís, mientras que Sporting en el Ernesto Rohrmoser.

¿Cómo combaten la carencia de afición estos equipos? ¿Qué hacen para crear identidad?

Ambos coinciden en que el proceso es largo, pero más allá de lamentarse, destacan sus proyectos para el crecimiento del deporte y el aporte a la sociedad en sus comunidades.

Ven el ascenso como parte del plan, pero no como el objetivo más importante.

Rándall Row, gerente deportivo y técnico de Sporting, explica que desde la incorporación de los nuevos dueños, hace aproximadamente un año, empezaron a trabajar más fuerte a nivel social.

Eso también incluye tener las mismas condiciones para el equipo de mujeres y unas ligas menores fuertes.

"El tema de tener un equipo en primera o segunda es para darle oportunidad a todos esos jóvenes que están más abajo, creciendo para en un futuro jugar con nuestro equipo. Damos oportunidad a los jóvenes de que puedan desarrollarse en un deporte y salir de otras cosas que no les va a dejar nada", señala.

Con esas características también concuerda el club de Juventud Escazuceña. Tener ligas menores es una acción que termina repercutiendo en la comunidad, alejando a los niños de las calles, de las drogas, y con la opción de luchar por un sueño.

Pero esto no significa darle poca o nula importancia a desarrollar identidad, pues al final de cuenta la misma también traerá ganancias al club, no solo económicas.

Por eso han venido trabajando en ese aspecto, aunque saben que será un proceso largo. El ascenso podría ayudar, sin llegar a ser la solución. La experiencia lo dicta así.

Adolfo Hernández, gerente de Escazuceña, mencionó que la pandemia afectó un poco, ya que estaban intentando acercar a los locales al estadio.

“Cuando no estaba la pandemia se estaba acercando más gente. Ya se ha dado, después de que el torneo pasado llegamos a semifinales. Nos hemos acercado a la comunidad, al comercio, a patrocinadores. Pero esto es una maratón, no una carrera”, dijo en alusión al tiempo que toma.

Desde su punto de vista, es fácil hablar o “criticar” la escasa identidad de la gente con muchos equipos, pero en un país pequeño, de cortas distancias y poca población, es difícil que todos tengan una conexión fuerte con afición o crearla de forma rápida.

Incluso, Row ve el tema de las asistencias al estadio prácticamente igual entre ellos y otros equipos tradicionales.

“Puedo decir que hay partidos donde hemos jugado en Pavas con más gente que en un estadio tradicional. Entonces, creo que el tema es parejo, no es un apoyo total de la gente".

La final empezará este lunes a la 1 p. m. en Escazú. La vuelta será el jueves 11 en Pavas.