Agencia AFP. 21 julio
Neymar volvió a jugar por primera vez en público después del Mundial de Rusia 2018, en el torneo de fútbol de salón aficionado que realiza su organización benéfica anualmente en Praia Grande, en el litoral de Sao Paulo. Fotografía: AP Nelson Antoine.
Neymar volvió a jugar por primera vez en público después del Mundial de Rusia 2018, en el torneo de fútbol de salón aficionado que realiza su organización benéfica anualmente en Praia Grande, en el litoral de Sao Paulo. Fotografía: AP Nelson Antoine.

Praia Grande, Brasil (AFP). “No quería ver una pelota delante mío, no quería ver fútbol”, confesó el crack brasileño Neymar, en una entrevista con la AFP, al comentar sobre su período de “luto” tras la eliminación de Brasil en el Mundial de Rusia 2018.

El jugador más caro de la historia contó que vuelve al ruedo porque “la tristeza no dura siempre” y dijo tener muchas expectativas con la próxima temporada en el París Saint Germain, guiado por el nuevo técnico Thomas Tuchel y en compañía del portero italiano Gianluigi Buffon, última adquisición del equipo parisino.

Al ser interrogado sobre las críticas que recibió por sus numerosas caídas y simulaciones en el Mundial, afirmó que no fue a Rusia “para sufrir faltas… Fui para ganar y mis adversarios obviamente no me iban a dejar tranquilo”, declaró.

¿Cuál fue el impacto que le dejó su participación en la Copa?

Es difícil responder esa pregunta. Era un sueño, no solo mío, sino de 23 atletas, de la comisión, de millones de brasileños. Entonces la tristeza es muy grande, nadie está más triste que yo y mis compañeros. Pero también queda el aprendizaje de haber disputado otra Copa del Mundo y de saber lo difícil que es alcanzar ese sueño.

Usted llegó a decir que era difícil encontrar fuerzas para jugar después de la eliminación, ¿en algún momento pasó por su cabeza parar de jugar?

No, parar no, pero no quería ver una pelota delante mío, no quería ver fútbol porque quería desconectarme un poco de todo. Tuve momentos de luto, de tristeza, de estar solo. No quería ver a nadie, pero la tristeza no puede durar para siempre, porque tengo mi hijo, mi familia, mis amigos. A ellos no les gusta verme triste y tengo muchos más motivos para estar feliz que triste.

¿Siente que los críticos fueron más fuertes con quien sufría faltas que con quien las hacía?

¡Es verdad! Creo que es la primera persona que me hace esa pregunta y piensa con el raciocinio cierto. Creo que los críticos se focalizaron en quien sufre las faltas y no en quien las hace, porque quien las hace sale ileso. No fui a la Copa del Mundo para sufrir faltas… Fui para ganar y mis adversarios obviamente no me iban a dejar tranquilo. No me iban a dejar pasar sin hacerme una falta, porque saben que si no la hacen yo solo paro en el gol. Creo que fueron exagerados, pero estoy acostumbrado, soy bastante grande y sé lidiar muy bien con las críticas.

Hay quienes creen que su estilo de juego mostró una diferencia entre el fútbol brasileño y el europeo.

No, no creo que el fútbol brasileño sea el que dribla y el europeo el más duro. El fútbol está creciendo cada vez más. Creo que la igualdad de estilos es enorme hoy en día. Sabemos lo difícil que es jugar al fútbol, aún más para quienes somos atacantes. Sabemos que los defensores no nos van a dejar pasar sin tratar de esquivarlos, por lo que se está volviendo cada vez más difícil. Pero ahí hay alguien que manda y ese no soy yo. Es el árbitro. No puedo ser árbitro y jugador al mismo tiempo. íSi pudiese, sería más fácil! (ríe).

¿Hay mucha presión sobre los hombros de Neymar?

No, la presión existe para todos los jugadores. Claro que existen dos varas diferentes cuando se relacionan con mi nombre. Lo sé, y mi responsabilidad, no solo con la Selección, sino también con los clubes donde he jugado y donde juego, siempre ha sido muy grande. Desde que tenía 17, 18 años, cuando fui a la Selección, ya conocía la exigencia que tendría y me preparé para eso. Y sé muy bien que cuando los resultados no llegan empiezan las críticas y los reclamos son mayores.

Usted ya confirmó que se queda con París Saint Germain, pero ¿hubo conversaciones con otros equipos?

No, no. Solo especulaciones de la prensa, que inventa esas historias. Tendrían que preguntarles a ellos, que pareciera que saben más que yo mismo sobre mi vida, y no puedo pasar el tiempo respondiendo a esa pregunta, porque no hubo nada.

Comienza una nueva temporada con el PSG, ¿cuáles son las expectativas con el equipo, con el entrenador Thomas Tuchel y con la llegada de Gianluigi Buffon a la portería?

La expectativa es grande, hemos recibido a una leyenda del fútbol con toda su experiencia, y estoy seguro de que nos va a ayudar mucho en esta temporada. Entonces estoy muy feliz no solo con él, también con el entrenador, que es una gran persona, un gran entrenador. Esperamos entonces poder hacer juntos un gran trabajo en esta temporada.