Fiorella Masís. 15 junio

México hizo lo que decía la lógica. Nadie esperaba algo diferente, pero Cuba ni siquiera fue capaz de oponer alguna resistencia.

Los aztecas no tuvieron piedad del equipo isleño y lo derrotaron 7-0, en un partido que recordó porqué la Copa Oro es tan criticada.

Uriel Antuna celebra tras anotar su primer gol con la selección mayor de equipo, este sábado ante Cuba, en la Copa Oro. Foto: Jayne Kamin-Oncea/Getty Images/AFP
Uriel Antuna celebra tras anotar su primer gol con la selección mayor de equipo, este sábado ante Cuba, en la Copa Oro. Foto: Jayne Kamin-Oncea/Getty Images/AFP

Las primeras fases del torneo de Concacaf son un paseo para los favoritos, como sucedió este sábado en el Rose Bowl de Pasadena, California.

El equipo del Tata Martino se aprovechó de un rival raquítico en todas sus líneas. Ni creó peligro en ofensiva ni resistió en defensa.

México fue sumamente superior, llegó sin parar al arco cubano y producto de ello anotaron cuatro goles apenas en el primer tiempo.

No se quita mérito a los mexicanos, pero muchos de esos tantos llegaron por errores infantiles, despejes sin sentido y que dejaban la bandeja servida.

La fiesta empezó apenas en el minuto 2, cuando el joven de 21 años Uriel Antuna solo tuvo que empujar un balón tras un pésimo despeje.

Antuna, con apenas dos partidos en el Tri, es una de las caras de la renovación azteca.

Cuba aguantó hasta el 30′ para recibir la segunda anotación en pies de Raúl Jiménez, quien también disfrutó de la displicencia cubana, luego de que el zaguero Lionis Martínez dejara una pelota suelta.

Siete minutos después el defensor Diego Reyes solo tuvo que poner el pie para anotar el tercero. También por un remate que la zaga isleña no pudo enviar lejos.

Antes de irse al descanso, Antuna apareció por segunda ocasión, para ratificar que solo había un equipo en el campo.

Eso no varió el resto del compromiso. México siguió llegando con muchas piernas y poca resistencia.

Dos de los siguientes goles se generaron por contragolpes. Primero fue Jiménez (63′) y después Alexis Vega (74′).

Finalmente, Antuna cerró su noche perfecta con el sétimo tanto, en el minuto 79.

Así concluyó un dominio azteca de inicio a fin.