Fiorella Masís. 16 julio
Luka Modric, a su llegada a Zagreb, en el aeropuerto internacional de la capital croata. Foto: AFP / ATTILA KISBENEDEK
Luka Modric, a su llegada a Zagreb, en el aeropuerto internacional de la capital croata. Foto: AFP / ATTILA KISBENEDEK

La cara de Luka Modric al final del partido contra Francia lo decía todo. La figura croata sentía impotencia tras perder ante Francia 4-2 y culminar un sueño.

Luka Modric, el pequeño mago del Mundial lamentó haberse quedado tan cerca del título.

"Seguro que le daremos vueltas a esto durante mucho tiempo, pero podemos estar orgullosos. Reconforta mucho ver el apoyo de la hinchada al final del partido. Sabemos que hemos hecho algo grande aquí. Sin embargo, cuando te quedas tan cerca, cuesta digerirlo".

Su premio individual del mejor futbolista de Rusia 2018 no pudo aminorar la amargura, aunque reconoce que es un orgullo ser el Balón de Oro.

"Me siento orgulloso", declaró el volante a FIFA. "También me gustaría dar las gracias a todos mis compañeros, porque sin su ayuda no habría podido ganar este premio", resaltó.

Modric recordaba afligido la derrota a manos de los franceses. Esta vez su selección no logró reponerse de un marcador en contra, como sí lo hizo en octavos, cuartos y semifinal.

“Luchamos de manera heroica. Lo hicimos todo para ganar, pero no tuvimos suerte. Fuimos mejores durante casi todo el partido, pero unos goles desafortunados nos costaron muy caros y sirvieron a Francia para adelantarse en el marcador”, agregó.