Fútbol Internacional

La despedida de Sergio Ramos tuvo lágrimas y uno que otro dardo contra el propio Real Madrid

Ramos agradeció al conjunto blanco por las 16 temporadas en las que militó en el club, pero aclaró las verdaderas razones por las que no se dio su renovación

Con lágrimas, Sergio Ramos se despidió este jueves del Real Madrid, el equipo donde atesoró un palmarés de leyenda y de donde se marcha tras caducar una oferta por un año adicional que él había aceptado a regañadientes.

“Nunca me he querido ir del Real Madrid. Me hubiera gustado quedarme aquí muchos años más, porque el Madrid es mi casa”, dijo el jugador de 35 años en rueda de prensa, tras recibir el homenaje del presidente del club, Florentino Pérez.

El excapitán Ramos compareció ante la prensa para dar su versión de por qué no hubo acuerdo para continuar en el Real, donde a lo largo de 16 temporadas atesoró 22 títulos, entre ellos cuatro ligas de campeones, cinco ligas españolas y cuatro mundiales de clubes.

Según dijo, el club merengue le propuso prolongar por un año y con una bajada de sueldo, del 10% según el diario deportivo Marca.

Una oferta que no le gustaba, no tanto por las condiciones económicas, porque ”el dinero nunca fue un problema”, afirmó este jueves, sino porque él quería dos años más.

Finalmente aceptó la propuesta que había encima de la mesa, pero para su sorpresa, dijo, se encontró con que había caducado. Esto se le notificó la semana pasada a través de su hermano y representante, René Ramos.

“A mí nunca se me comunica que la oferta tiene fecha de caducidad”, aseveró el futbolista, quien se dijo sorprendido, ya que había dado su respuesta antes de la expiración de su actual contrato, el 30 de junio próximo. “Desconozco los motivos por los que la oferta Sergio Ramos tiene caducidad”, insistió.

Pese a ello, no quiso criticar a Florentino Pérez, asegurando que con él ha tenido “una relación de padre e hijo, deportivamente”, y que no guarda “ningún tipo de rencor”.

El defensa no desveló adónde se irá, aunque de momento descartó dos opciones: el Barça -”un no rotundo”-, y el Sevilla FC, de donde llegó al Real Madrid en el verano de 2005 por 27 millones de euros.

El Sevilla es “el club de mi corazón”, pero “a día de hoy no contemplo esa opción”, porque este “es un momento diferente, para ellos como para mí”, expuso.

Despedida emotiva en petit comité

Poco antes, Ramos fue homenajeado en un acto en petit comité en la ciudad deportiva, donde estuvo rodeado de su hermano René, su hermana Mirian, sus padres, su esposa Pilar Rubio y sus cuatro hijos.

“Uno nunca está preparado para decir adiós al Real Madrid, pero ha llegado el momento de despedirme del Real Madrid”, dijo con lágrimas.

“Llegué de la mano de mis padres, de mis hermanos, con 19 años, era solo un niño”, recordó el jugador, que en sus 16 temporadas en el club blanco disputó 671 partidos y marcó 101 goles.

En cuanto a su futuro, se mostró evasivo: “Se cierra una etapa maravillosa, una etapa única en mi vida, pero se abre una etapa de ilusión, de futuro, con muchas ganas de querer demostrar mi mejor nivel durante muchos años”.

Ramos comentó que, pese a su veteranía, le gustaría añadir a su palmarés “algún título más”, y se despidió afirmando que lo de este jueves no es un adiós, sino “un hasta luego”, porque “tarde o temprano volveré”.

Florentino Pérez dijo que para él “no es un día fácil”, y rindió homenaje a un jugador que llegó del pueblo sevillano de Camas “con una fuerza descomunal” y ahora ha quedado para la historia como “una de las grandes leyendas del Real Madrid”.