Juan Diego Villarreal. 24 noviembre, 2020
El defensor Jorge Betancour celebra eufórico el gol que le dio la victoria al Real Estelí sobre el Herediano, por la Liga Concacaf. Prensa Concacaf
El defensor Jorge Betancour celebra eufórico el gol que le dio la victoria al Real Estelí sobre el Herediano, por la Liga Concacaf. Prensa Concacaf

En su casi centenaria existencia, el Herediano recibió anoche el mayor golpe a su orgullo, al quedar eliminado de la Liga Concacaf por el Real Estelí de Nicaragua, que lo derrotó con todo merecimiento 0-1 en el Estadio Nacional.

El denominado Tren del Norte arrolló a un Team, que fue un equipo sin alma, y con pocos argumentos para vulnerar la zaga pinolera, que si bien vio asediada su portería, en muy pocas ocasiones sufrió en demasía.

Por segundo año consecutivo los florenses quedaron fuera del torneo regional en forma tempranera, pues el año anterior dijeron adiós en lanzamientos de penales frente al Waterhouse de Jamaica, lo que representa su segundo fracaso en forma consecutiva, tras ganar el certamen en 2018.

Cabizbajo, mirando al suelo, sin tener una explicación para la debacle, el técnico Jafet Soto abandonó lentamente el campo, sabiendo que sobre sus espaldas quedará marcada la dolorosa derrota.

“Creo que no jugamos un tiempo. Realmente el equipo en la primera parte no hizo nada. El que hizo el desgaste y puso el fútbol fue el Real Estelí y merecidamente, como dijo su técnico era un gol y encerrarse. Nosotros no tuvimos la capacidad, ni la actitud en el primer tiempo y en la segunda parte tampoco tuvimos la capacidad y quedamos eliminados”, indicó Soto, con rostro de decepción.

La conferencia continúo y aunque es claro que Jafet estaba presente, la tristeza que lo embargó no podía ocultarla a los que seguían la conferencia de prensa a través del video de la Concacaf. Aseguró que no despreció al cuadro pinolero.

“Observé los últimos seis partidos del Real Estelí y tiene jugadores muy interesantes que han jugado en Paraguay, en Estados Unidos, en Guatemala, incluso en El Salvador y México. Ellos tienen una estructura buena y me parece que tiene que nacer del mismo periodismo de su país el respetar su propio equipo, porque nosotros le dimos todo el respeto en la preparación para el partido, de acuerdo a lo que permitió el calendario nacional debido a la pandemia de la covid-19 “, manifestó Soto.

Jafet tiene clara la repercusión de la pérdida en suelo nacional y admitió que no es sencillo digerir este tipo de resultados al ser la primera derrota de un equipo nacional, en nuestro país, frente a un rival nicaragüense.

“No le podemos quitar méritos al Estelí, hizo su partido. Pero estamos muy, muy molestos con nosotros mismos y también tenemos que ponerle el pecho a las balas, porque realmente no jugamos el primer tiempo como este equipo tiene que jugar: con una actitud buena, pero sobre todo con actitud, porque lejos del fútbol si no salen bien las cosas, si me salen mal, tiene que haber actitud. Sé de las repercusiones y tomo la responsabilidad que me toca”, concluyó Soto en la conferencia de prensa.

Sonrojados. Si hace 23 años Alajuelense fue sonrojado por el Diriangén que le derrotó 3-2 en Nicaragua, de lo del cuadro rojiamarillo es inaudito, pues cayó en casa y quedó eliminado, mientras los rojinegros, en aquella ocasión, le dieron vuelta a la serie para salir avantes.

A los 18 minutos los nicaragüenses se fueron al frente en el marcador cuando el defensor Jorge Betancour aprovechó una serie de rebotes en el área y con un fuerte derechazo marcó el 1-0.

Los pinoleros fueron más que los ticos. Con una firme y ordenada defensa lograron contener los tímidos intentos de los florenses, quienes no encontraron los senderos para inquietar al guardameta Rodrigo Romo.

En el complemento el técnico Jafet Soto rápidamente hizo ingresar a Jordy Hernández, así como a Yael López y Berny Bourke y más tarde Suhander Zúñiga, intentando darle más velocidad por las bandas.

Yendriick Ruiz, en una acrobática chilena intentó igualar los cartones, pero el poste le negó la ocasión de salvar el honor de los florenses.

El conjunto tico se lanzó desesperadamente al frente, pero con centros sin dirección. Lejos de encontrar el camino, fue el nicaragüense Juan Barrera quien estuvo muy cerca de marcar una segunda conquista para el conjunto visitante.