13 julio, 2010

Johannesburgo. Manolo lleva casi tres décadas marcando el ritmo de la selección española con un bombo alegre y viajero.

Este hincha personifica como nadie al llamado jugador número 12. El domingo por la noche pasó por el Centro de Prensa del estadio Soccer City, luego de ver a España subir a lo más alto del podio.

Manolo habló con La Nación y otros medios de su experiencia. Admitió que fue difícil derrotar el sonido de las vuvuzelas, esas cornetas populares y estruendosas.

¿Cómo hizo para venir hasta Sudáfrica? Escuchamos que tuvo algunos problemas.

Sí, estuve con la gripe, también me han operado seis veces de una hernia, entonces cuando tosía, me dolía mucho la herida. Tuve que marcharme a España, me recuperé en tres o cuatro días y volví.

¿Y en la parte financiera?

Yo hice un anuncio para Burger King en España, con eso (viajó). También la Federación española me trajo gratis, me dio las entradas, el hotel, estoy muy contento.

¿Se puede escuchar el bombo con tanta vuvuzela ruidosa?

Ha sido más difícil que otras veces, pero al final salimos.

¿Se imaginó alguna vez que España iba a ganar después de tantas frustraciones?

No, habían sido ocho Mundiales, cinco Eurocopas, muchos partidos, por eso estoy tan feliz.

¿Se convirtió usted también en una celebridad? Todo mundo preguntaba ‘Dónde está Manolo’.

No, yo estoy muy feliz con lo que les sucede a los españoles.

¿Ahora qué sigue para los españoles, tras ganar el Mundial?

España seguirá haciendo las cosas como hasta ahora, tiene una Selección que lo está haciendo bien.

¿Qué va a hacer usted cuando regrese a su país?

Trabajar, la fiesta es para los jugadores y para el público. Yo no.

¿Se acuerda del equipo Cartaginés que usted apoyó en Costa Rica?

Huy sí, mucho, mandé unos saludos ahora para mi amigo Chopán y la gente de Cartago (Chopán era un brumoso que le ayudaba en aquella época con el bombo).

¿Usted cree que Cartago pueda ser campeón algún día?

Me gustaría que fuera campeón algún día, porque tiene una afición fenomenal.

La conversación finalizó porque Manolo no llevaba acreditación y los encargados de la seguridad lo invitaron a salir. Eso sí, primero se sacó unas fotografías, como si fuera una estrella más de la Furia.