AFP . 19 julio

El Barcelona goleó 5-0 en su visita al Alavés en un partido intrascendente con el que el equipo azulgrana pone punto final a una temporada liguera en la que su principal rival, el Real Madrid, se llevó el título.

Lionel Messi anotó dos goles este sábado. Aquí junto a su compañero Riqui Puig. Foto: AFP
Lionel Messi anotó dos goles este sábado. Aquí junto a su compañero Riqui Puig. Foto: AFP

Sin nada en juego en cuanto a la clasificación, de ahí que el encuentro se adelantara al resto de la jornada, Ansu Fati (24′), Lionel Messi (34′ y 75′), Luis Suárez (44′) y Nelson Semedo (57′) fueron los autores de los goles del equipo azulgrana.

Con ese doblete, Messi acaba la temporada con 25 goles en el campeonato y aventaja en cuatro al francés Karim Benzema, quien está jugando ante Leganés.

De lograr el trofeo Pichichi (nombre que recibe la clasificación de máximos goleadores en España), el delantero argentino lo lograría por sétima ocasión, algo que nadie ha conseguido nunca en el campeonato español.

El partido en Vitoria no tuvo historia, pero sirvió para que el equipo azulgrana ganase confianza de cara a la Liga de Campeones que debe disputar en agosto y, sobre todo, después de perder el título contra el Real Madrid el jueves, que dio paso a un crítico discurso del capitán Leo Messi.

"Necesitamos tranquilidad, este parón. Como dije el otro día, hace falta limpiar la cabeza. Ya se dijo lo que había que decir, ya hicimos autocrítica a nivel interno. No hay más que hablar", declaró tras el partido Messi.

Con la goleada de este domingo, el Barça acaba la temporada con honor y con una reacción de orgullo después de la humillante derrota contra Osasuna el pasado jueves, que sentenció el título a favor del Real Madrid.

Balón de oxígeno para Setién. La victoria debe también servir para que se tranquilice el ambiente en Barcelona y para que el entrenador Quique Setién pueda llegar a la cita de Champions, el partido de vuelta de los octavos de final contra el Nápoles (1-1 en la ida), el próximo 8 de agosto.

Los malos resultados del equipo desde la reanudación de La Liga en junio, en la que el Barcelona había perdido 9 puntos en 10 partidos con respecto al Real Madrid, habían hecho saltar las alarmas en el Barça, al punto que se dudaba de la presencia de Setién en el banquillo azulgrana en el desenlace de la Champions.

Otro motivo para ver el futuro con cierto optimismo desde la perspectiva azulgrana es que dos de los jugadores más destacados del partido fueron Ansu Fati y Riqui Puig, dos de las jóvenes perlas de la Masia, la academia del club catalán.