Ciudad Panamá. En una actuación cómoda y convincente, la selección Sub-20 de Costa Rica logró anoche levantar la Copa de Naciones de la Unión Centroamericana de Futbol (UNCAF) al golear a Honduras, 3 a 0, en la final en el estadio Rommel Fernández ante 3.000 aficionados.
Winston Parks fue la gran figura al convertir dos anotaciones y de paso fue el máximo artillero del evento preclasificatorio para el Mundial de Argentina 2001, con siete dianas. El otro tanto fue obra de Warren Granados.
Los costarricenses se constituyeron en el cuadro más goleador del torneo juvenil con 20 anotaciones en cinco juegos, para un promedio de 4,0 por juego.
Con el control del juego llegó el 1 a 0, a los 36. Warren Granados, su motor, sirvió un balón tras un rebote del arquero catracho Maximiliano Padilla, para que Parks abriera el marcador.
A los 77, el delantero del equipo Limonense aprovechó una confusión de la defensa rival para empujar el balón al fondo de los mecates.
El gol que cerró el triunfo 3 a 0 cayó a los 86 minutos y resultó un premio para Granados. El hábil volante, en jugada individual, ingresó por la derecha y encaró al arquero, para cruzarle abajo al palo contrario. Un golazo.
Honduras se llevó con decepción el segundo lugar, porque los aficionados esperaban un mayor poder futbolístico, pero nunca ofreció un juego brillante.
Con el triunfo los ticos avanzaron a la segunda ronda eliminatoria, la que se jugará en Trinidad y Tobago, en marzo del 2001, mientras que los catrachos irán al cuadrangular que se efectuará en Canadá.
Watson comedido
En los camerinos, el estratega tico, Carlos Watson, manifestó su alegría y de paso felicitó a los protagonistas del triunfo, pero agregó que hay que estar tranquilos y comedidos por el título.
"Ellos salieron con garra a la cancha y lograron hacer tres goles fabulosos. Sin exagerar, hicimos un buen trabajo y un partido casi perfecto", aseguró el técnico.
"Nosotros sabíamos que había que caminar muy despacio y olvidar la cargar del favoritismo. Jugar con humildad es la clave. Apenas hemos dado un paso, ahora viene un compromiso más serio en Trinidad", sostuvo.
Watson admitió que el grupo a su cargo cometió "un montón" de errores en el certamen, que prometió revisar en el futuro.
Por su lado, el estratega catracho, Marco Antonio Calderón, reconoció la superioridad tica y lamentó que no pudieran ganar la final, aunque el resultado no influyó, porque ya están en la otra fase del torneo.
(*) Aurelio Martínez es periodista de El Universal (Panamá).