16 octubre, 2016

En días recientes, ha sido colocado en diversas partes de la ciudad de Alajuela un volante con el rostro del expresidente Juan Rafael Mora Porras y el dibujo de lo que parece ser un campesino, acompañados de esta cita: “Los pueblos que no defienden lo suyo terminan siendo inquilinos en su propio país”.

Tras llamar a defender a Costa Rica, el volante clama por “pan, casa, trabajo y estudio para los nacionales”, y de seguido exige: “en Costa Rica primero los de casa”.

Desde un punto de vista histórico, este volante tiene algún interés porque, por vez primera, la figura de Mora es directamente utilizada con propósitos clara y específicamente xenofóbicos. Por tanto constituye una adición a ese amplio repertorio de usos de Mora, que han respondido a intereses de muy diversa orientación ideológica y política.

Puesto que el volante está escrito sin faltas gramaticales ni ortográficas y demuestra conocimiento en apelar al pasado para impulsar acciones en el presente, parece haber sido elaborado por personas con un nivel educativo superior al promedio.

Error. Conviene aclarar que la cita consignada en el volante no es de Mora, sino que le ha sido atribuida. La evidencia disponible sugiere que fue inventada hace aproximadamente diez años, en el contexto de las luchas contra el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

Al parecer, la materia prima para inventarla provino de un fragmento del discurso que Joaquín García Monge pronunció ante el Monumento Nacional en 1921. En esa ocasión dijo: “Los pueblos que venden sus tierras porque ya no quieren, no pueden o no saben cultivarlas con estudio y cariño, de propietarios se tornan inquilinos”.

También es oportuno recordar que inquilinos somos todos, y además bastante malos, porque en vez de cuidar como se debe este minúsculo pedazo del planeta, cada día que pasa procuramos contaminarlo más, envenenar más su aire y pavimentarlo todavía más. Si Costa Rica pudiera, ¡ya hace mucho tiempo nos habría desahuciado!

El autor es historiador.