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Foro: Un pasito para adelante

Costa Rica es el país de la región que posee la mejor cobertura y acceso a servicios para adultos mayores

Referirnos al envejecimiento nos conduce a reflexionar, en primera instancia, sobre el reconocimiento de los esfuerzos que como nación se efectúan desde hace cuatro décadas, tiempo que se remonta a momentos históricos, en los cuales diferentes instituciones públicas fueron pioneras en la planificación y proyección de programas dirigidos a las personas adultas mayores para atender las demandas de esta población.

Esas iniciativas fueron vitales para la preparación en materias de salud y educación como áreas sustantivas, ya que, con el paso del tiempo, los requerimientos serían mayores y la sociedad tendría que responder adecuadamente al fenómeno del envejecimiento y su impacto en la sociedad costarricense.

Costa Rica está en un proceso de envejecimiento en pleno desarrollo y, siguiendo las líneas anteriores, no puedo dejar de resaltar el papel protagónico de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y la Universidad de Costa Rica (UCR), como instituciones del Estado que llevan a cabo, desde su quehacer particular y en forma mancomunada, esfuerzos para el desarrollo del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología mediante la dotación de recursos humanos a partir de los procesos de formación académica en las disciplinas de salud, ciencias sociales y otras.

Desde este ámbito de la educación superior, sobresale el Posgrado en Geriatría y Gerontología, el cual se cursa en las instalaciones del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología. Para ello, se dispone del apoyo de la UCR, en cuanto a equipamiento del área académica, y del programa conjunto con la CCSS y el Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (Cendeisss), iniciado en 1992. La formación de los especialistas dura cinco años.

Enorme esfuerzo. Al 2020, se han graduado 150 médicos especialistas en esta disciplina, actualmente distribuidos a lo largo y ancho del territorio: la ubicación de médicos especialistas en el campo de la geriatría y gerontología en todos los rincones del país constituye un enorme esfuerzo.

Además, la UCR, desde hace unos cinco años, abrió un curso de carácter obligatorio de Geriatría y Gerontología en el último año de la carrera de Medicina, el cual los futuros médicos deben aprobarlo, independientemente de si se dedicarán a ejercer en este ámbito o no. Deben conocer las principales enfermedades que padecen las personas mayores y los tratamientos.

Está claro que la cooperación de la UCR, la CCSS y el Cendeisss con el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología en la formación de especialistas en medicina y otras áreas del conocimiento se reconoce porque, gracias a su contribución, es posible concretar la construcción de nuevas instalaciones para este centro, de manera que se produzca la sustitución del actual edificio por otro diseñado para la atención integral especializada de las personas adultas mayores.

Apoyo adicional. Costa Rica cuenta, de forma complementaria, con una red de cuidado para la población mayor, coordinada por el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam), que desde el 2010 trae alivio a unos 12.000 ciudadanos de más de 65 años con múltiples enfermedades, con dependencia física o cognitiva, excluidos de la sociedad por falta de recursos económicos o porque no cuentan con redes de apoyo familiar.

El programa se constituye en un gran acierto para este creciente grupo poblacional en desventaja social, porque les permite continuar viviendo en sus propias casas, en sus propias comunidades, y les brinda atención supervisada, decorosa, aspecto que para las personas adultas mayores es fundamental, pues garantiza sentido de pertenencia y favorece la cercanía con los amigos y familiares.

Costa Rica es el país que posee la mejor cobertura y acceso a servicios especializados en este campo en Latinoamérica.

Por cada 4.000 personas adultas mayores, hay un médico geriatra gerontólogo. El país de la región que le sigue tiene como proporción un especialista por cada 10.000. Por supuesto, hay un esfuerzo para alcanzar la meta recomendada de un médico geriatra gerontólogo por cada 1.000 adultos mayores.

fernando.morales@ucr.ac.cr

El autor es médico geriatra y gerontólogo, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica.