Carolina Cajina Lara. 2 mayo

Han transcurrido varios días desde la finalización de la Semana Mayor y no dejo de observar las buenas vacaciones tomadas por algunos costarricense, cuya prueba está en las publicaciones en Facebook.

Para los creyentes cristianos, la Semana Santa debería ser un tiempo de reflexión y oración. Dedicarla a la adoración sobre los eventos sucedidos a Jesucristo. Es curioso cómo las personas organizan y programan para esos días actividades de ocio, aunque también para pasar tiempo en familia.

Estas fechas se convirtieron en vacaciones, y muy esperadas. La mayoría de la gente las ve como una semana de descanso y muy pocos van a sus congregaciones, o a misa, pero algunas tradiciones dentro de las familias los llevan a reunirse para preparar el pan de Semana Santa, que son las rosquillas, tortillas dulces y empanadas rellenas.

Las personas de la zona central del país buscan pasar las fechas con sus parientes, ya sea en Guanacaste o Puntarenas, lugares muy conocidos por sus hermosas playas. En Guanacaste, playas del Coco es un destino muy visitado gracias a su fácil acceso, espacios verdes para pasar el día y beneficios como cambiadores para los visitantes.

Esta semana se ha convertido en vacaciones, realmente. Cada cual elige cómo celebra, disfruta o qué actividades realiza, no todos comparten que son momentos para la adoración y comen carne roja, pero es parte de la vida del costarricense disfrutar o ir al río en Semana Santa.

La autora es estudiante de la UNA.