Foros

Foro: Premios Nacionales para todas las danzas

Los artistas independientes sentimos que falta pluralidad en la selección de los galardonados

La selección de los ganadores de los Premios Nacionales siempre causa molestia en alguna parte del sector artístico, pero a raíz de lo acontecido en el 2020 se siente un mayor descontento, pues docentes, profesionales en coreografía y danza independiente vimos nuestras entradas económicas desvanecerse de un día para otro.

La pandemia llevó a mucha gente del gremio artístico al límite de la pobreza y desesperación, y a veces necesitaron apoyo por diversos medios.

Aun así artistas independientes nos lanzamos a dar clases en las plataformas disponibles. A seguir creando y produciendo espectáculos filmados en las salas de las casas, en espacios urbanos que no infringieran protocolos ni expusieran a la enfermedad a nadie.

Se innovó, se creó, se produjeron decenas de obras virtuales, muchísimas veces proyectadas de forma gratuita, porque quienes se dedican al arte precisan expresarse aun en las condiciones más críticas o cobrando lo mínimo para tratar de acaparar otros públicos con un solo propósito: seguir produciendo y viviendo con dignidad.

Así, ballet, danza contemporánea, jazz, performance, hiphop, danzas del Oriente, fusiones, flamenco, tango, baile latino, folclor, chair dance, pole dance y danza afro, entre otras, salieron a flote.

Preparación y discriminación. La danza independiente nunca cesó sus funciones. Pero danza somos todos nosotros. La mayoría nos capacitamos y bailamos en el extranjero y en suelo nacional año tras año para fortalecer la calidad de nuestras propuestas escénicas.

Por estas razones, y sin quitar mérito a la calidad de bailarines y obras de compañías estatales (tres compañías: una del Estado y dos universitarias), los independientes sentimos que falta pluralidad en la selección de los premiados.

Nuestra crítica es válida para todas las disciplinas, pero voy a exponer desde mi percepción, tratando de hacer eco de muchas voces.

Sentimos que el juzgamiento no toma en cuenta la diversidad de estilos existentes en la danza, se concentran en pocas disciplinas y dejan fuera muchas de estas.

Propongo establecer dos categorías: una premiación simbólica a artistas estatales y otra económica a los independientes, con el fin de motivar la producción y los procesos creativos. Los segundos serían premios dirigidos a la diversidad de géneros y estilos del panorama dancístico.

El jurado deberá ser experto y plural en sus conocimientos de artes escénicas, con visión de mundo, con características de curadores, incluso, hasta con conocimiento profundo del contexto social, que provengan de compañías y escuelas estatales o independientes, pero poseedores de un currículo que debe entenderse no será el tradicional.

Personas formadas profesionalmente en estas disciplinas carecemos de un título universitario porque hemos sido forjados en talleres, seminarios, capacitaciones, estudios nacionales e internacionales; no obstante, contamos con varios años de experiencia comprobada y títulos de esos estudios.

Transparencia. Considero necesaria la publicación de los nombres de las personas nominadas, como forma de generar transparencia y brindar información acerca de cómo se lleva a cabo todo el proceso.

Pero, volviendo a mi tema de interés, espero que quienes tengan a cargo los Premios Nacionales y el Ministerio de Cultura mismo dejen de ignorar nuestros desencantos con esta y otras selecciones que ocurren en nuestro medio.

Nos urge sentir que el Ministerio de verdad nos representa y escucha, ideal que se aleja cada vez más. El panorama estatal también debe reinventarse, porque el ambiente artístico ha evolucionado muchísimo y más especialidades surgen constantemente.

anabrenes@yahoo.com

La autora es diseñadora gráfica y profesora de danza.