Adriana Calvo. 15 septiembre, 2019

El comercio mundial exige a las naciones la protección de la propiedad intelectual como requisito para la inversión extranjera, lo cual está establecido en los tratados de libre comercio y acuerdos internacionales, y es, además, uno de los puntos calificados en los reportes mundiales de socios comerciales, como el Special 301 Report de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.

Las marcas son uno de los activos de mayor valor económico de las empresas. El informe BrandZ Top 100 Most Valuable Brands 2019, que lo calcula por medio de la combinación de datos financieros y de mercado, determinó que las más valiosas del mundo son Amazon ($315.500 millones), Apple ($309.500 millones) y Google ($309.000 millones).

Una marca notoria, por su parte, es aquella que goza de una gran difusión o es ampliamente conocida por los consumidores. Algunas internacionales son Coca Cola, McDonald’s y Nike. En Centroamérica, caben en esta categoría Gallo, en Guatemala; Pollo Norteño, en Honduras; y Dos Pinos, Bioland y Cacique, entre otras, en Costa Rica.

Una declaratoria de notoriedad no solo es una gran distinción, sino también una protección especial, más rigurosa, frente a otras marcas.

Las marcas notorias se encuentran reguladas por la Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos, así como por el Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial, el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (Adpic) y en la Recomendación Conjunta Relativa a las Disposiciones Sobre la Protección de las Marcas Notoriamente Conocidas, aprobada por la Asamblea de la Unión de París para la Protección de la Propiedad Industrial y la Asamblea General de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Está prohibida la inscripción de aquellas que reproduzcan, imiten, traduzcan o transcriban, total o parcialmente, una marca declarada notoria en un Estado signatario del Convenio de París.

Hasta hace poco, para obtener tan preciada declaratoria, era necesario pasar por toda una tramitomía. Pero eso cambió. El 28 de junio el Registro de la Propiedad Industrial emitió una directriz que facilita la declaratoria sin necesidad de un largo proceso litigioso, pero con la misma rigurosidad en cuanto a los requisitos.

La aprobación coloca a nuestro país a la vanguardia en esta materia, y es el tercero de Latinoamérica en poseer un procedimiento similar. Los otros dos son México y Brasil.

Ojalá este nuevo procedimiento nos motive a continuar trabajando y esforzándonos para posicionar nuestros negocios, nuestras marcas, nuestros productos y nuestros servicios en el mercado local e internacional, y así merecer y obtener tan estratégica distinción.

La autora es abogada, directora LEX IP, división del bufete Lexcounsel.