Alberto Quesada Rojas. 2 junio

Los bioplásticos son promocionados como biodegradables y compostables, tanto así que ingresan al país con certificaciones que los declaran como tales, algunas de ellas son ASTM 6400, 6488, 7081-5, 5810-2010 y EN13432.

Incluso, diversas iniciativas de ley los presentan como “la solución” al problema de la contaminación por plásticos. Sin embargo, esas certificaciones garantizan únicamente que el bioplástico es compostable en condiciones artificiales, aclaración que no se hace en la etiqueta del producto ni en los proyectos de ley.

El plástico desechable biodegradable o compostable no existe. Sin importar si la materia prima es orgánica o petroquímica, el bioplástico no es compostable ni en un ambiente natural ni casero.

Todas las investigaciones científicas coinciden en que las condiciones reales de compostaje para los bioplásticos solo pueden recrearse en laboratorios o instalaciones industriales porque su descomposición necesita condiciones muy particulares de temperatura, oxígeno, acidez, humedad, enzimas, etc., que no se dan naturalmente.

No existen estándares o pruebas para predecir, de manera real, la biodegradabilidad de artículos como bolsas plásticas en ambientes acuáticos naturales.

Los datos utilizados por los estándares actuales subestiman significativamente las duraciones necesarias para la biodegradación de polímeros dentro de los ecosistemas naturales.

Comprobación científica. Una reciente investigación del Centro de Investigaciones en Productos Naturales de la Universidad de Costa Rica comparó la biodegradación de los plásticos ácidos polilácticos (PLA, por sus siglas en inglés) y el oxo en una compostera casera con respecto a la celulosa (papel) y el polietileno, con el objetivo de estudiar: 1) la biodegradabilidad de los productos plásticos; 2) la formación de compuestos durante el compostaje; 3) la formación de microplásticos; y 4) el efecto de los materiales en la biodiversidad microbiana.

El estudio concluyó que los productos PLA y oxo usados en el país no fueron compostables en las condiciones estudiadas, por lo cual no podrían calificarse de biodegradables según los plazos establecidos por las normas IS/ISO20200:2004 y la australiana AS 5810-2010 para compostaje casero.

Luego de 29 semanas, los productos oxo, PLA y polietileno no presentaron ninguna señal de degradación. Después de 180 días adicionales de compostaje, bajo la norma australiana AS 5810-2010, el papel fue el único material que se degradó parcialmente.

Amenaza ambiental. La investigación y producción de biopolímeros representa una gran oportunidad para hallar una alternativa sostenible al uso y consumo de plásticos desechables. Sin embargo, dista mucho de ser una solución real y falta investigación científica para ofrecer una opción ambientalmente viable.

Por esta razón, la actual promoción de los bioplásticos y de proyectos de ley que motiven su uso y consumo solo promueven el deterioro ambiental.

El autor es asesor de incidencia política de la Fundación MarViva.