Ricardo Trujillo Molina. 14 abril

La oposición generalizada al uso del etanol y el incremento progresivo en el precio internacional de la gasolina refinada en la costa del golfo de México no deja duda de que la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) hará muy poco para contribuir al proyecto de descarbonización, como pretende el gobierno.

El éxito quedará bajo la dirección única del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), al cual le corresponderá ofrecer el sustituto de los hidrocarburos fósiles.

La única manera de lograrlo será generando la nueva energía en cantidad suficiente para suplir la demanda y bajar el costo para los abonados.

Nunca lo conseguirá si se aleja de sus objetivos ofreciendo nuevos servicios, como lo anunció la presidenta ejecutiva, Irene Cañas.

El ICE sabe perfectamente que el costo marginal de la generación eléctrica en los meses de verano es la razón por la cual aumentan las tarifas eléctricas, pero no ha hecho su mejor esfuerzo para revertir el problema.

La importación de energía y la generada térmicamente en Garabito anda por el orden del 20 % diario. Dicha energía tiene un altísimo costo y no bajará por muchos años venideros. La única solución para reducir esas compras y esa generación es recurrir a la energía solar, que, de paso, es la más abundante en esta época del año y la más barata tanto en construcción de paneles como en producción.

Si el ICE sacara una licitación internacional para comprar energía fotovoltaica para los próximos 50 años, no menos de 100 empresas con amplia experiencia mundial mostrarían interés en el negocio. Eso le aseguraría precios no superiores a los 5 centavos de dólar por kilovatio hora.

Es lo que varios países centroamericanos están haciendo, en especial, El Salvador, Guatemala y Honduras, por lo cual no es sorpresa que el ICE les esté comprando sus excedentes. Incluso, ya lo hicieron Coopelesca y Coopeguanacaste con gran éxito.

El que el ICE considere la energía solar una fuente intermitente y causante de inestabilidad en la red es el mito responsable del rezago del país.

Los oferentes solares sabrán cómo garantizarle al ICE el suministro firme de esa energía, y lo harán mediante políticas de reaseguro comprando energía importada, eólica o hidroeléctrica de respaldo. No será una preocupación para el ICE si lo estipula en el contrato.

Estudio del BID. Hace un par de años, ingenieros y firmas alemanas llevaron a cabo un estudio, pagado por el ICE y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual fue lanzado al cajón de la basura.

En ese estudio, se reveló la resiliencia de la matriz eléctrica actual para agregar sin problemas de estabilidad alguna 300 megavatios de potencia con fuentes como la eólica y la solar.

¿Por qué el ICE se niega a seguir la recomendación de los expertos a sabiendas de que los precios de la energía solar en verano han disminuido a 5 centavos de dólar y la tendencia es, incluso, a llegar a los 4 y 3 centavos? No lo entiendo.

El autor es ingeniero.