Héctor Pérez Brignoli. 20 marzo

En estos días, cuando nos toca vivir la pandemia del coronavirus, caben unos comentarios y datos sobre la mortalidad epidémica en la historia de Costa Rica.

Tenemos datos confiables desde 1750, extraídos de mi libro La población de Costa Rica, 1750-1950, los cuales he actualizado con los del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) hasta el 2017.

FUENTE: Héctor Pérez Brignoli.    w. s. INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Las crisis de mortalidad se definen como un fuerte aumento de las defunciones anuales por encima del nivel promedio considerado normal.

El nivel promedio se calcula con una media móvil truncada de 11 años; en el período de 11 años, se eliminan los dos valores más altos y los dos valores más bajos.

Estimado el nivel promedio, se calculan en porcentajes las desviaciones por encima y por debajo de ese nivel.

Como se ve en el gráfico, el país ha tenido crisis de mortalidad como la del cólera, en 1856, con un 305 %, o la viruela, en 1781, con un 205 % de sobremortalidad por encima del nivel promedio.

En el siglo XX, el panorama es menos grave, y la gripe española, llegada a Costa Rica en 1919 y 1920, apenas sobresale con un 32 % por encima del nivel promedio.

Cabe agregar que el cólera volvió a varios países latinoamericanos, incluida la vecina Nicaragua, en 1865, pero no a Costa Rica.

Fueron precisamente las drásticas medidas de cuarentena adoptadas por los gobiernos de entonces las que ahorraron al país el rebrote del flagelo, el cual se había saldado con la muerte de un 10 % de la población costarricense.

Hoy, como ayer, la mejor defensa contra las pandemias sigue siendo la política sanitaria pública eficiente y el comportamiento inteligente y diligente de los ciudadanos.

La curva de las crisis de mortalidad del país en el siglo XX e inicios del XXI muestra que así ha sido, y podemos tener plena confianza de que así será frente a la actual pandemia.

El autor es catedrático emérito de la UCR y la UNA.