Mauricio Portillo Torres. 6 octubre

Acabo de terminar de leer el libro Cartas a un nuevo ministro de Educación, donde se recopila la experiencia de quienes ocuparon el cargo en Australia, Brasil, China, Colombia, la India, Japón, México, Perú, Polonia, Portugal, Rusia y Singapur.

Mientras leía el libro, me daba cuenta de que la mayoría de los grandes retos del sistema educativo costarricense —infraestructura, formación docente, seguimiento de reformas educativas, rendimiento de los estudiantes, currículo de primaria completo— también fueron, y, en algunos casos, siguen siendo, las cuestiones prioritarias de los gobiernos en los mencionados países.

Concretamente, me interesaron las políticas docentes, por el asunto permanente de las huelgas.

El último capítulo del libro invita al lector a conocer las lecciones aprendidas del león, es decir, de Singapur, cuyo nombre significa “la ciudad del león”.

El autor, Oon Seng Tan, quien fue director del Instituto Nacional de Educación de Singapur (2014-2018) y actualmente es profesor visitante en la escuela de posgrado de Harvard, brinda diez consejos sobre política docente que vale la pena divulgar para propiciar el diálogo sobre este tema. A continuación un resumen de los diez mandamientos de la política docente:

1. Seleccionar y contratar candidatos de calidad. Se debe atraer a personas con aptitud y actitud, es decir, con habilidades y vocación.

2. Comprender las razones por las cuales no se desea ser profesor. Si el propósito es traer personas talentosas a la educación, debe revisarse si existen garantías para ofrecer condiciones competitivas a esos profesionales.

3. Confeccionar un programa de formación inicial para profesores e incorporar estándares elevados para la acreditación. Hacer énfasis sustancial en la pedagogía basada en la investigación.

4. Dotar a los profesores de una visión de carrera laboral. Deben concebirse diferentes itinerarios para quienes serán líderes escolares, expertos y asesores del currículo y maestros avezados.

5. Apoyar a los profesores mediante aprendizaje continuo y crecimiento profesional. Trascender los meros talleres y cursos y favorecer redes de colaboración entre profesores y desarrollo profesional integrado en la escuela.

6. Entablar una actitud centrada en el crecimiento, de asumir responsabilidad y evaluación.

7. Establecer una sucesión sólida para los responsables escolares. Prestar más atención a la selección de los líderes escolares y la planificación de las sucesiones.

8. Promover la imagen del profesor. Superar la idea de los docentes como transmisores de contenido y promoverlos como líderes de pensamiento pedagógico, expertos respetados en sus campos.

9. Garantizar la coherencia para una puesta en operación eficaz. En la ejecución de políticas es imprescindible una visión sistémica y coordinación de políticas orientadas a imprimir un efecto a más largo plazo.

10. Escuchar la voz del profesor. Establecer un diálogo de primera mano con él.

Mi opinión es que estos mandamientos en política docente debemos observarlos como sociedad, pues la educación es clave para el desarrollo social, cultural y económico.

En la coyuntura del país, debemos poner la mirada en los problemas inmediatos y las discusiones locales, y escuchar los consejos de quienes caminan unos cuantos pasos adelante de nosotros.

El autor es profesor e investigador en la UNED.