Foros

El tonto que quiso tocar la luna

Confieso que no tengo la picardía que representó en su momento Enrique Jardiel Poncela para la sociedad española, pero dado que nací en 1964, soy el resultado de una época patriarcal, cuando a los hombres no se nos permitía acercarnos a la cocina familiar y mucho menos en público sentimientos expresar. Las faltas cometidas se pagaban sumariamente con fajazos y se agravaba la pena con hebilla si me atrevía a lagrimear. De ahí que es lógico que no sepa cocinar y que llorar me cueste más que a mucha gente que llaman normal. He tenido que deconstruirme y volver a armarme pieza por pieza para no ser otra víctima del machismo cotidiano.








LE RECOMENDAMOS

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.