Darner A. Mora. 31 mayo

Durante la segunda administración de Óscar Arias Sánchez, específicamente en el 2007, se produjo el lanzamiento de la iniciativa Paz con la Naturaleza, mediante la cual se propuso la meta de “carbono neutralidad en Costa Rica para el año 2021”.

En el gobierno de Laura Chinchilla Miranda se desaceleraron las acciones; no obstante, se presentó en el 2012 el primer programa denominado “Carbono Neutralidad 1.0”. Posteriormente, en la administración de Luis Guillermo Solís Rivera, y fundamentados en lecciones aprendidas, se hizo un ajuste en los esfuerzos y objetivos de mitigación, para presentar, el 28 de setiembre del 2017, el programa “País Carbono Neutralidad 2.0”.

En este último se propuso involucrar a empresas, municipios, organizaciones y ciudadanos para “descarbonizar” la economía en el 2085, simplificando el programa y haciéndolo más accesible a la población.

Todo esto se llevó a cabo en el contexto de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y basados en los compromisos adquiridos en la Cumbre de Cambio Climático, celebrada en París.

En esa actividad, Costa Rica se comprometió a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 25 %, para pasar de 12,4 millones de toneladas a 9,4 millones entre el 2012 y el 2030; sin embargo, la gran meta es dejar de depender de combustibles fósiles para el transporte y la producción de bienes y servicios en el 2085, lo cual implica la transformación de diversos actores económicos y sociales.

Incumplimiento. Ante este nuevo escenario, todo hace prever que la meta carbono neutralidad al año 2021 ha fenecido; no obstante, como bien lo ha indicado el actual presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, deben aprovecharse todas las iniciativas y programas ambientales para impulsar la mitigación y adaptación al cambio climático.

Para ello, es necesario aplicar un nuevo modelo que incluye un software para medir las contribuciones locales y nacionales de GEI al 2030, 2050 y 2085; además, se debe premiar la participación de los diferentes actores en los programas ambientales nacionales y ser evaluados a través de las siguientes categorías:

Carbono inventario: consiste en el reporte metodológico de emisiones de GEI.

Carbono reducción: implica el reporte de emisiones de GEI y medidas para la reducción.

Carbono reducción plus: además del cumplimiento de carbono reducción, se efectúan otros esfuerzos adicionales.

Carbono neutral: la empresa u organización demuestra haber llevado sus emisiones a cero.

Carbono neutral plus: además de haber alcanzado y demostrado ser carbono neutral, también toma medidas adicionales para reducir la presencia de carbono en la atmósfera.

Con fundamento en estos nuevos ajustes se recomienda a las empresas, municipios, ciudadanía y otras organizaciones, participar previamente en alguna de las 15 categorías del Programa Bandera Azul Ecológica. Esta experiencia les servirá como “escuela” para integrarse, con mayor facilidad y dinamismo a cada una de las cinco categorías del nuevo programa “País Carbono Neutralidad 2.0”. Solamente así podremos abandonar paulatinamente el consumo del petróleo y favorecer el uso de energías limpias, de gran uso y relevancia en nuestra nación.

El autor es salubrista público.