Manuel Chaves Quirós. 29 mayo

El trabajo representa la identidad de una persona. Es mucho más que el medio utilizado para satisfacer necesidades.

En la escogencia, consideramos rasgos de personalidad como nuestros intereses, nuestras habilidades, nuestros valores y nuestro conocimiento del mundo del trabajo, entre otras cosas.

Esto nos lleva a plantearnos una serie de preguntas: ¿Me gusta lo que hago? ¿Estoy satisfecho en mi trabajo? ¿Las condiciones de mi trabajo son buenas y me permiten tener una buena calidad de vida?

¿Por qué, si somos de los países donde se trabaja más horas, apenas nos está alcanzando para cubrir algunas necesidades y no nos da para un poquito más?

Recientemente, el portal español expansión.com, especializado en información financiera, análisis económico y servicios para empresas, publicó un curioso ranquin de los 10 países mejor valorados por extranjeros en cuanto a la “mejor relación entre condiciones de trabajo y calidad de vida” presentes en las naciones donde vivían en el momento de la encuesta. En este interesante listado solo aparece un país en donde se habla español: Costa Rica… ¡Sí, Costa Rica!

El estudio, desarrollado por la red InterNations, refleja cuán satisfechos se encontraban los entrevistados con el equilibrio entre trabajo y vida personal según la experiencia en los respectivos países.

El estudio incluyó tres variables: satisfacción con el equilibrio trabajo-vida, satisfacción con el horario laboral y el promedio de horas de trabajo a tiempo completo.

El primer puesto lo ocupa Dinamarca, cuyo destino es el más valorado por las personas con una alta cualificación (47 % de los encuestados poseen una licenciatura y el 12 % un doctorado). El 76 % de ellas señala sentirse satisfecha con el equilibrio trabajo-vida y un 82 % se siente bien con el horario de trabajo (un promedio de 39,7 horas semanales de tiempo completo).

Continúan en la lista Bahréin, Noruega y República Checa hasta llegar al quinto puesto: Nueva Zelanda. En este país, el 75 % de los extranjeros se sienten satisfechos con el equilibrio trabajo-vida y el mismo porcentaje en cuanto al horario de trabajo (43,3 horas semanales a tiempo completo).

El sexto lugar es ocupado por Suecia y en el sétimo aparece Costa Rica. Los resultados de nuestro país muestran que los foráneos pasan la misma cantidad de horas en el trabajo que el promedio mundial y el 68 % señala sentirse satisfecho con el equilibrio trabajo-vida que tiene en el país.

El 63 % asegura sentirse satisfecho con el horario de trabajo (según el estudio, en Costa Rica se trabaja un promedio de 44,3 horas semanales a tiempo completo). Sin embargo, la misma muestra refleja algo diferente con respecto a los demás países: solo el 44 % considera que su ingreso es más que suficiente para cubrir sus necesidades.

Dato curioso. Es curiosa e interesante la valoración que personas de otros países que viven y trabajan aquí hacen de las condiciones de vida y empleo experimentadas. Si bien es cierto tenemos muchas cosas por mejorar y modernizar en cuanto a la cultura laboral y, especialmente en cuanto a nuestra macroeconomía, resulta en alguna medida gratificante y esperanzador que personas extranjeras nos ubiquen en esta interesante lista de naciones.

Pero también esas opiniones nos lleva a cuestionarnos: ¿Por qué, si somos de los países donde se trabaja más horas, apenas nos está alcanzando para cubrir algunas necesidades y no nos da para un poquito más?

El trabajo es vital para las personas porque a través de este satisfacemos muchas de nuestras necesidades, pero, particularmente, debe de servir para alcanzar una muy importante: la de situarnos en el mundo con nuestras habilidades e intereses para aportar con nuestros saberes y valores, pero, de forma especial, para alcanzar una calidad de vida adecuada y cada día más digna.

El autor es orientador.