Diana Chaves. 25 enero

Alajuelense, Cartaginés, Saprissa y Pérez Zeledón son cuatro de los 12 equipos que conforman la primera división. Cada año, en cada torneo, la afición se divide y apoya a su equipo de preferencia: algunos en el estadio; otros, desde sus casas. Pero llega el momento de la hexagonal, y, luego, el tan esperado Mundial de Fútbol.

Entonces, ¿qué hacemos? Las 12 aficiones se unen en una sola y luchan por un mismo objetivo: apoyar a la Selección Nacional en las buenas y en las malas. Llegado el momento, no nos importa si el que está sentado en la silla de al lado es liguista, saprissista o herediano; lo importante es tener “la roja” bien puesta.

Me gustaría creer que la Selección a la cual todos admiramos, y para la cual todos queremos lo mejor, puede ser una metáfora de nuestro país. Como he dicho en otras oportunidades, al fin y al cabo todos vivimos bajo un mismo “techo” llamado Costa Rica y gozamos de las mismas fuentes de agua y de energía, transitamos las mismas calles, comemos de los mismos cultivos y absolutamente todos gozamos de la misma libertad.

Si el día del partido de Costa Rica contra Italia, en el Mundial Brasil 2014, nos hubiéramos sentado frente al televisor como cartagineses, heredianos o saprissistas, no como costarricenses, ¿habríamos disfrutado el partido de la misma manera? Si durante los penales contra Grecia nos hubiéramos dividido, ¿habríamos abrazado en aquellos momentos de angustia y emoción solamente a los de nuestro equipo nacional?

Creo que sabemos la respuesta. Por tanto, los invito a que este 4 de febrero todos nos unamos como país de paz y pensemos en lo que creemos es mejor para nuestra tierra. Queremos más y mejores empleos, queremos menos inseguridad, queremos menos corrupción y queremos seguir disfrutando de la democracia que hemos vivido durante tantísimos años.

Llegado el momento de la decisión para establecer la alineación contra Grecia, Jorge Luis Pinto utilizó su sabiduría y mejores conocimientos para delegarles la responsabilidad a los jugadores con mayor experiencia y con mejores habilidades en un torneo mundial.

La pregunta final sería: ¿Quién será el Michael Umaña que anotará el penal este próximo 4 de febrero? A la hora de votar, usemos el razonamiento, pensemos con la cabeza, no con el hígado, porque lo que tenemos en nuestras manos es como aquel 29 de junio del 2014, cuando el equipo triunfador que llevó a Costa Rica a lo más grande de su historia futbolística tenía la responsabilidad de llevarnos a los tan soñados cuartos de final.

¿Quién anotará ese penal en las próximas elecciones? Se los dejo a su mejor criterio.

La autora es administradora de empresas.